o
Saint Lorene
Secrets Stories — 4 años
^
Cuando nos contaban por las noches la leyenda del glorioso Rey que se erguiría en un pueblo de llamas, nunca imaginamos que fuese a suceder justo aquí en nuestro hogar. Desaparecidos, afectaciones, desastres naturales, muros altos, extraños pájaros, secretos, persecución, adrenalina y acción. ¿Cuándo te mudas con nosotros?

Une fantasía, misterios, un pasado oculto y secretos a revelar en una trama desarrollada por capítulos que cambian el clima completo del pueblo. Tenemos 3 años en línea, compromiso, actividad constante y una comunidad familiar.
— Situación Actual
Línea de Tiempo, hasta el 15 de enero 2017. -05º a 05º grados, invierno.

— Estación de tren: clausurada.
— Muros: altos.
— Servicios: con fallas.
— Comunicaciones: sólo internas.
Afectación de 2do Grado: ninguna.
— Tramas activas
04/10. Evento. The Replacement.
13/09. Evento. Sooner or Later.
07/09. MiniEvento. Treason.
31/08. MiniEvento. Back to School.
19/08. MiniEvento. Constance.
16/08. Evento. Mañana.
05/07. SubCapítulo. Old Town, etapa 3.
26/06. SubCapítulo. Old Town, etapa 2.
05/06. SubCapítulo. Old Town, etapa 1.
10/04. Evento. Natsu Matsuri.
13/02. TC. The Under-Market.
12/02. TC. Let's find out.
08/02. TC. The hidden death.
07/02. TC. Into the deep fog.
19/01. MiniEvento. Sálvame.
19/01. MiniEvento. Heridos [secreta].
23/12. SCap. Lorene.
14/11. MiniEvento. Los Guardas.
  • ·
  • ·
  • ·
— Noticias[onrol]
15/01. Abiertas Elecciones Provisionales: ¡A VOTAR!
19/10. Nuevos subforos: — Old Cabin & — Sakura's Sanctuary.
18/10. Campaña Electoral: Miss Wilson.
09/10. Campaña Electoral: Iroshi Maisaki.
05/10. Inicio de campaña: Contance Shepard.
02/01. ¡El Alcalde ha desaparecido! Se abren votaciones provisionales.
03/10. Adelanto de Línea de Tiempo a 15 de Enero.
23/09. 4to Aniversario El foro cumple 4 años en línea, promo.
22/12. Una reunión urgente para los miembros de Seguridad & Recate, ¿qué ha sucedido?
07/09. Revisa la lista de TRAMAS ACTIVAS, para participar y leer, ¡muchas nuevas!
20/12. Nota en LG.
19/12. Una nueva noticia en el Lodge Gazeta, entrevista a Constance Shepard.
19/12. El regreso a clases se anuncia.
18/12. Por la calle, Constance con el tanque de guerra.
13/12. Una nueva noticia en el Lodge Gazeta, ¿ha regresado Matt Sellers?
12-30/12. Llega Navidad, pasa el tiempo.
12/12. Regresamos... ¿y ahora? ¡Qué ha pasado con el tiempo!?; x.
05/07. Novedad en GossipSL, leer.
23/09. ¿Dónde estoy? ¿dónde están todos?
26/06. Inicia E2 Old Town en — Nowhere.
23/01. Limpieza de Junio.
19/06. Finaliza E1 de Old Town.
05/06. Inicia E1 Old Town en — Nowhere.
27/05. Cerradas inscripciones: Old Town, la trama dará comienzo el 05/06.
09/05. Abierta inscripción al nuevo y gran subcapítulo: Old Town .
05/05. Adelanto de Línea de Tiempo a 22 de Septiembre.
01/08. Reporte muy interesante sobre TheRebels, información recaudada por LG.
18/04. Abiertos los juegos del evento: ¡Jugar!
10/04. Nuevo evento: Natsu Matsuri.
30/03. Añadida una nueva Trama Buscada: leer.
30/03. Adelanto de Línea de Tiempo a 07 de Agosto.
29/03. Añadidas nuevas Tramas Sugeridas: leer y una nueva Trama Buscada: leer.
21/07. Me enteré que hay vecinos nuevos queriendo contra-atacar a TheRebels, ¿oíste?
21/03. Añadida una nueva Trama Buscada: leer.
25/06. Otro desastre en el Brenam’s Café, ¿sabías?
18/03. Adelanto de Línea de Tiempo a 31 de Julio.
17/03. Resultado del The Fate Roulette.
13/03. Nuevo concurso de The Fate Roulette.
07/03. Adelanto de Línea de Tiempo a 24 de Julio.
30/06. Ey... que raro esto, mi reloj se ha detenido. ¡Ah y el mío también!
18/06. ¡OHH! La bruma se ha ido, los muros han bajado y el tren regresado. ¿¡En serio?!
24/02. Adelanto de Línea de Tiempo a 15 de Julio.
14/02. Nueva TC: The Under-Market.
07/06. Nuevos reportes en el Lodge Gazeta.
13/02. Hemos añadido una lista nueva de Tramas Sugeridas (x) y además un nuevo sistema de tramas: Tramas Buscadas (TB).
12/02. Nueva TC: Let's find out.
11/02. Aviso sobre próximas TC: se abrirán en el plazo de tres días.
08/02. Nueva TC: The hidden death.
07/02. Nueva TC: Into the deep fog.
31/05. ¿Oíste sobre los túneles debajo del pueblo? Mmhh cuéntame.
30/01. Limpieza de Enero.
28/01. Avance de todas las ME actuales y apertura de la TCs del nuevo CapV: ¡corre a inscribirte! Avance de unos días en la LdT.
19/01. Abierta ME en el HH para heridos tras cierre de trama en Lorene ¡asistir! Otra ME abierta, para los secuestrados de locación secreta.
17/01. Con el cierre de la trama "Lorene", se han añadido objetos de supervivencia para poder rolear en el exterior: ¡comprar!
20/05. El Lodge Gazeta informa las medidas de seguridad que se deberán tener en cuenta, leer.
20/05. Los ciervos convocan al pueblo en rededor de Lorene, pero alguien más los está esperando... ¡Una bomba! ¡Corran!. Y ahora... ¡la bruma se ha vuelto venenosa, a resguardarse!
05/01. Limpieza de Diciembre.
31/12. ¡Feliz 2017, Felicidades!
23/12. ¡Feliz NocheBuena & Navidad para todos!: ¡Regalos sorpresa!
23/12. Comienzo de nueva trama: Lorene.
14/12. Renovación del foro + inicio de Capítulo V: participar.
02/12.¿Quieres jugar al famoso juego del Santa Secreto? ¡Claro!
23/04. ¿Oíste? Se cortó el agua y prohibieron la cercanía a los muros. ¿En serio?
25/11. Encuesta para los usuarios: leer.
24/11. ¡Renovado mapa del pueblo: leer!
22/11. Limpieza de Noviembre.
16/11. Nueva trama sugerida: leer, relativa a The Anonymous.
14/04. Importante folleto se reparte por el pueblo, leer.
14/11. MiniEventos abiertos: El plan de AutoAbastecimiento & Los Guardas.
10/04. Un nuevo rumor ronda por el pueblo, averiguar cuál es.
06/11. Inscripción a nuevos MiniEventos: aquí.
01/11. Avance de trama y línea de tiempo: aquí, importante lectura de varios acontecimientos.
24/10. Nuevo subcapítulo abierto: aquí. Final de Capítulo IV.
13/10. Una nueva tanda de tramas cruzadas se ha abierto: in their wings, in their eyes & in their voice.
12/10. Un pequeño regalo sorpresa a todos los que han roleado hoy (x).
11/10. Se han añadido nuevas Tramas Sugeridas, puedes tomar alguna aquí.
10/10. Todas las TCs activas han finalizado con éxito. Una nueva tanda se aproxima, aún hay tiempo para anotarse aquí.
28/03. Nuevas noticias importantes, publicadas aquí.
05/10. Todas las ME han finalizado con éxito. Tras ellas y el avance de la línea de tiempo el anuncio de un nuevo subcapítulo que dará cierre al Capítulo IV.
20/03. Los del LG hacen investigaciones y las revelan aquí.
03/10. Adelanto de línea de tiempo a 08 de Abril, la Afect. La Oscuridad sigue activa.
29/09. Estamos haciendo leves reformas a los subforos, limpieza y retoques.
23/09. 3er Aniversario El foro cumple 3 años en línea, leer.
09/09. Nuevo MiniEvento: Los Aparecidos. En el bosque encontraron algo.
13/03. Resumen de noticias en el Lodge Gazeta.
06/09. Nuevo MiniEvento: Luces amarillas. ¿Qué hay escondido en el colegio?
02/09. Nuevo MiniEvento: A través. ¿A dónde fueron?
01/09. Tres nuevas TC enlazadas, que incluyen más de 14 personajes: Under the fire, water & wind. ¡Sensacional!
30/08. Final de trama, muchas cosas han cambiado: leer últimas intervenciones. Pronto más novedades.

(+) Noticias anteriores: Tablón de Noticias.

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente


Mensaje El club de los imposibles

|

 por Aubrey Miller el 4/7/2016, 7:09 pm

13 de Febrero || 16:23 || En casa de James


Habían pasado casi dos semanas desde que se había dignado a mandarle un mensaje, y decía dignado ya que parecía olvidarse de sus amigos, también había estado pendiente de otras cosas como lo era su hermana, recuperando el tiempo ya perdido y tan solo por eso se perdonaba el dejar de lado al resto. Eso y que las líneas telefónicas funcionaban cuando les daba la gana.

De aquel día no pasaría, había dejado pasar demasiado tiempo ya aquella visita y aquel día se veía sin nada que hacer, por lo que se entretuvo en jugar a las cocinitas y de cuidar del temporal zoo que tenía en casa. En cuanto se lo vio todo hecho cargó con un par de bolsas, su pequeña mochila y salió a la calle, tampoco tenía que andar mucho, tan solo un par de manzanas.

Tocó a la puerta un par de veces y en cuanto se abrió alzó las manos con una bolsa en cada una de ellas. —¡¡JAMES!!— Entró en la casa sin esperar a que él le cediera el paso, con toda la confianza del mundo. —Toma, antes de que se me olvide y no es algo de mal gusto lo tengo hecho hace….. No sé, semanas.— James le dejó caer algo sobre un regalo, y a la rubia no se le amenazaba con ese tipo de cosas. Le tejió una bufanda ya que el hombre perdió la suya cuando la encontró en el bosque, pensó que era un buen regalo. El otro que metió dentro de una caja de un reloj de marca era un collar de macarrones de colores, no todo podía ser bueno.

—También traje tarta de zanahoria, es la primera que hago por lo que si esta incomible y quieres pegar carteles con ella te lo permitiré.— Dejó el pastel sobre el mueble que tenía en aquel recibidor y seguidamente se quitó su mochila y su abrigo, colgando ambas cosas en el perchero que se encontraba en aquella misma habitación.

Fue en ese instante donde se vio con las manos vacías y todo hecho, respiró un par de veces intentando aplacar aquel torbellino que habitaba dentro de ella, pero aquello era poco probable, algo casi imposible. —Gritaría como una histérica tan solo de pura alegría.— Se balanceaba ante la imposibilidad de quedarse parada, y fue cuando se acercó a él y le levanto la cabeza. —Joder.— Sus ojos se abrieron de golpe, no porque le diera asco más bien por la sorpresa, no esperaba que aquel corte hubiese llegado a tanto. —Con esto podrías hacer de Nick casi decapitado en Harry Potter ¡¡¡No me cuentes nada!!! Me quedan dos libros por leer o tres películas por ver, aún no lo tengo decidido.— Y tan rápido como le agarró le soltó, riéndose sin parar, algo normal en ella.

—Ahhh James, me alegra tanto de que estés bien, de verte de nuevo que hasta te abrazaría y todo. ¿Qué digo? Voy hacerlo.— Por un momento miró porque no sabía por dónde cogerlo, por lo que tras un par de intentos de colar un brazo por allí o allá lo logró.

Tardó poco en separarse y coger de nuevo su mochila. —Vayamos a la buhardilla, no tengo mucho pero podríamos dar un repaso a lo que ya tenemos y ver si enlazamos algo de alguna manera.— Volvía a moverse como si aquella casa fuese suya, subiendo las escaleras hacía aquella base secreta.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por James Riverwood el 5/7/2016, 4:02 pm

Aubrey ya le había "advertido" por teléfono que cualquier día aparecería por su casa para hacerle una visita y seguir indagando sobre las pistas acumuladas en su buhardilla pero no había especificado hora ni día y por tanto se presentó cuando creyó oportuno, o quién sabe qué. Aquella chica era impredecible e impetuosa pero la verdad era que James no tenía problema alguno con aquella actitud y aunque al abrir la puerta se llevó un pequeño sobresalto debido al grito no tardó en reírse -¿Has ido de compras? -miró las bolsas extrañado mientras cerraba la puerta pues a esas alturas ella ya se había tomado la confianza de entrar y moverse por aquella casa como si fuera suya, cosa que en realidad él agradecía porque no le gustaba que sus invitados, o autoinvitados, se sintieran incómodos en un hogar ajeno.

-¿Qué dices?, ¿son para mí? -en cuanto eso estuvo claro le arrebató las bolsas con un par de manotazos y no tardó en sacar una bufanda muy abrigada de una de ellas -¿A qué pobre desgraciado se la has robado? -se burló antes de colocársela dejando que diera una vuelta entorno a su cuello. La siguiente caja le resultó extraña desde el principio, por eso el collar de macarrones no le sorprendió tanto -Tengo que plantearme seriamente empezar una colección de estos -también se lo colocó sin tapujos, como tantas veces antes había hecho con los de Sky ya que Connor no era muy propenso a darle ese tipo de manualidades por mucho que en el colegio le obligaran a hacerlas.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Una vez ataviado se acercó a la tarta para verla bien. No tenía ni punto de comparación con las que podía hacer Diane pero eso no significaba que no pudiera estar buena, o al menos eso esperaba -Primero habrá que probarla -la cogió y caminó en dirección a la cocina. Al ser una casa modesta tampoco es que aquello les llevara mucho tiempo pero tuvieron que esquivar algunos juguetes de sus sobrinos e incluso de Popo por el camino, por no hablar del desorden típico de cualquier hombre soltero, por muy adulto que fuera -Pues por mí no te cortes, grita si te apetece pero después a ver qué le dices a la poli cuando llamen, que muy bien no les caigo... -le recordó con una risa despreocupada, dejando la tarta sobre la encimera para buscar algunos platos y cubiertos básicos pero siendo asaltado en mitad del proceso para levantarle la barbilla -Estoy tan sexy como me dijo el doctor, no me mintió, ¿verdad? -sonrió burlonamente y estuvo a punto de decir algo más pero se limitó a parpadear varias veces cuando Aubrey por poco le sacudió ante la idea de un spoiler -Madre mía, que Dios me libre de tal sacrilegio -levantó ambas manos un momento pero no le quedó más remedio que volver a reírse ante aquel derroche de energía y berborrea. Aquella mujer era única para olvidarse de cualquier cosa, lo difícil era seguirle el ritmo.

-Hazme tuyo, entonces -extendió los brazos de forma exagerada y le devolvió el abrazo, levantándola un momento del suelo y acabando con un ruidoso beso en su cabeza -¡Quieta ahí! -la señaló acusadoramente en cuanto se movió con intención de ir hacia arriba, después tiró de su mochila para obligarla a retroceder -No vamos a probar esta tarta sin un buen chocolate. ¿Por quién me tomas?, ¿por un mal anfitrión? -chasqueó la lengua como si fuera a ofenderse y le hizo algunos gestos para que se encargara de preparar una bandeja y los pedazos de pastel, mientras tanto él ya estaba calentando el chocolate pero eso sí, de brik. Siempre tenía un montón de ese tipo de comida para cuando sus sobrinos se quedaban con él, poder cebarlos y malcriarlos era lo único bueno de no tener su custodia nunca más.

-Antes de ponernos con asuntos más serios -aunque dudaba mucho que eso fuera a llegar considerando la energía con la que había llegado Aubrey -Ponme un poco al día, ¿cómo está Hathor?, ¿intimando más de la cuenta con el Guarda ese? -empezó a darle codazos mientras movía las cejas y entonces cayó en la cuenta de algo más -¿Y dónde está mi postal de San Valentín? Mucha bufanda y luego... -dado que la prenda era lo suficientemente larga como para dar una vuelta a la manzana aprovechó para colocarle uno de los extremos sobre la cabeza -Mira qué guapa, estás para comerte, lástima que esto ya esté listo -empezó a llenar unos tazones generosos y anchos, aunque llenos de dibujos bastante coloridos pertenecientes a alguna película Disney que él ni siquiera reconocía.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por Aubrey Miller el 5/7/2016, 8:07 pm

Aubrey ya se sentía satisfecha, ella era feliz cuando los de su alrededor también lo eran. Logró sacarle un par de carcajadas a James y con ello ya sabía que hacer aquella visita merecía la pena. Bastante le dolió no poder verle en el hospital al no ser familiar o amigo íntimo. También se sentía un poco mala persona por no estar en aquellos días en los que su cuñada desapareció, ver los juguetes de los críos por allí tirados se lo recordó y aquella alegría que siempre reflejaba se apagó por un instante, pero todo volvía a estar bien al segundo, pues por ello estaba allí, para compensar aquella ausencia, pues se consolaba con un más vale tarde que nunca.

Tampoco le extrañaba que a pesar de no ser una buena amiga, aquella relación no hubiese cambiado en lo absoluto, al contrario. Demasiadas confianzas en tan poco tiempo pero para la rubia aquello no era extraño, era el proceso natural en ella.

Paró en seco cuando él se lo dijo, mirándole extrañada pues en parte también estaba allí para hablar de los misterios del pueblo, pero en cuanto sintió que la arrastraba de la mochila no pudo evitar reírse ante la situación. —No, por uno muy bueno, soy yo la mala invitada.— Se encogió de hombros, quitándole importancia a los protocolos de las visitas, ella no tenía problema si le daba chocolate o no, esa clase de detalles no los tomaba en cuenta, pero eso sí, si alguien iba a su casa se desvivía por ofrecerles de todo.

Tras partir un par de trozos de tarta dejó la bandeja sobre la mesa con cierta duda, pues parecía tener buen aspecto pero no las tenía todas con ella, después se acercó a él y se apoyó en una de las encimeras a esperas del chocolate de brik, haciéndole tal detalle demasiada gracia y una sonrisa maliciosa no se borraba de su rostro, siendo pillada descaradamente su escrutinio sobre James ya que la imagen en si no era una de las que hubiese esperado encontrarse hoy. —Perra afortunada.— Dijo en cuanto le nombró a Hathor, dejando escapar una sonora carcajada. —No le digas que dije eso, pero es la verdad. Su padre tuvo un accidente hace unas semanas, no parecía grave pero la incomunicación tenía a Hathor intranquila. Él estuvo demasiado pendiente de ella todo ese tiempo y adivina…. En cuanto la estación estuvo abierta se presentó en casa de Hathor con tres billetes de avión destino a Egipto. Llevan ya casi una semana allí, vuelven mañana, por lo que ni te imagines lo que habrá intimidado con el Guarda.— Imitó aquel movimiento de cejas pero a ella no le salía tan bien como a él.

— Eso es mañana James, no seas ansioso ¿Ves? Fastidiaste la sorpresa. Además, no hemos tenido ni una cita y ya me exiges… Así no vamos, se perdió el romanticismo.— Se cruzó de brazos y esta vez la que chistó fue ella, durándole poco aquel falso enfado, el tiempo que tardó en poner la bufanda sobre su cabeza a la par que ella rodaba los ojos ante su comentario.  No sabía cuándo comenzó aquella clase de juegos, pero Aubrey ignoraba que aquello pudiese ser peligroso, básicamente como hacía con todo.

En cuanto se sentó en la mesa, tiró de aquella bufanda y se echó una vuelta al cuello. —Creo que me pasé tejiendo, la verdad es que empecé y no sabía cuándo parar, pero al menos calienta.— Tras sonreír ampliamente ante el orgullo de su arte, bebió un poco de chocolate que a pesar de no ser casero estaba bueno y el calor la reconfortaba, disfrutando de aquel momento en silencio, sonriéndose por sentirse bien.—Esta rico.— Miró a James y tenía todo el labio superior manchado de chocolate, no pudo evitar reír y meter el dedo en su propia taza y alargar aquel bigote —Ahora sí que es un bigote sofisticado.— Al verle de nuevo cayó en la cuenta de que ella podría estar igual por lo que pasó su mano por su boca para limpiarse. —Parecemos cerdos muertos de hambre.— Dijo al ver su mano totalmente manchada, en busca de una servilleta.

—Supongo que es tontería preguntarte cómo has estado. Pero al menos ya has podido pasar unos días bastante relajado de todo problema ¿No? Se te nota.— Señaló la cara de James y la metió dentro de un circulo dibujado en el aire. —Antes tenías la mirada apagada, estabas como tenso. Ahora pareces otro pero no te emociones mucho que tu cara sigue siendo desagradable de ver, menos pero…— Sonreía ampliamente, ya había bromeado una vez con ello, estaba segura que volvería hacerlo en tener ocasión a sabiendas que no se ofendería ya que ella sabía que él tenía bastante asumido que feo no era y mucho menos desagradable. —Menos mal que tienes buen corazón. Punto a tu favor.— Esta vez no reía ya que no bromeaba, pues aquello era una gran verdad.

Finalmente se aventuró a probar el pastel, no estaba mal pero tampoco perfecto. —¿Algo más que preguntar sobre la vida de los demás? Yo también quiero cotillear cosas del tipo como has estado estos días, que hacías para entretenerte que tal la cuñada y que tal los niños, Hathor dice que son majos, una vez que fui al colegio a recogerla casi me los presenta pero hui, antes quería como cinco hijos y ahora siento que no se me daría bien ni me llevaría bien con los niños. Mierda, otra vez me fui a mi.— Se acomodó en la silla, cogiendo la taza con ambas manos, soplando al contenido por inercia, no porque quemase. —¿Después de colocar las fotos en el tablón quieres hacer algo? Te recuerdo que aún me debes unas pizzas.— Ni siquiera supo porque se lo preguntó, tan sólo pensó que a él le vendría bien salir de aquella casa y hacer un poco el tonto por la calle, se aventuraba a pensar que había estado todo aquel tiempo encerrado, intuición decía ella, pero lo cierto es que poco sabía de él, tan sólo las pocas cosas que habían surgido en alguna conversación algo trivial y aquellas se daban pocas veces.


OFF: Con esto tienes para la ida y la vuelta del bus XDD

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por James Riverwood el 6/7/2016, 3:45 pm

La miró un poco extrañado cuando usó ese adjetivo con su propia amiga, Hathor, pero no tardó en unirse a su risa por simple contagio, él no fue tan escandaloso porque todavía no sabía de qué iba exactamente el tema pero empezó a comprenderlo rápidamente -Vaya, vaya... Al final pasó lo que ya me suponía, la encandiló él a ella. ¿Sigue siendo seguro que forme parte del equipo? -no tenía problema con que fueran pareja, incluso se alegraba por Hathor, pero tampoco quería poner en riesgo lo poco que habían conseguido descubrir sobre el pueblo porque sobretodo él se jugaba más que nadie debido a las múltiples detenciones y amenazas que ya había recibido en las últimas semanas.

-Ohh, perdón, perdón. ¿Eso del romanticismo se come? -bromeó porque no tenía intención alguna de tomarse aquel tema en serio y se sentó en su sitio habitual. Aquella mesa era mucho más pequeña que la de su anterior hogar y eso a veces se le antojaba raro pero tampoco es que necesitara más espacio -¿La has tejido tú? Pues está muy bien -asintió con aprobación y lo hubiera hecho aunque se tratará de cuatro hilos de lana mal anudados porque el hecho de que hubiera invertido tiempo y esfuerzo para él ya era mejor que el regalo en si.

Arrugó las cejas con una sonrisa cuando la vio dibujar un círculo a su alrededor. No entendía qué significaba aquello pero el desparpajo y la naturalidad de Aubrey siempre le resultaban graciosos -Bueno, parte del mérito es tuyo así que quizá tenga que darte las gracias -ella tenía toda la razón, últimamente no había atravesado su mejor época pero no se había animado "mágicamente" como Aubrey creía, eran visitas como las suyas, las de Tom o las de sus sobrinos las que conseguían que volviera a ser el James de siempre, aunque solo fuera durante un rato. Se limitó a sonreír negando con la cabeza cuando le regaló aquel punto y entonces se concentró en el chocolate y la tarta durante unos segundos. Como ya suponía no era solo el aspecto, el sabor tampoco podía compararse al que conseguía Diane pero de todos modos estaba lo suficientemente buena como para comer sin problema.

-Ahí viene el tercer grado, me preguntaba cuanto tardaría en llegar- se limitó a reír entre dientes porque el tono y el tipo de preguntas que proponía Aubrey conseguían que el interrogatorio no le molestara pero sí le sorprendió la parte final -¿En serio? Yo después de haber visto crecer a mis sobrinos y haberlos cuidado solo puedo echarlos de menos cada día así que estoy deseando tener la oportunidad de poder repetirlo como es debido cuando llegue el momento. Además, seguro que más hiperactivos que tú no pueden ser así que por eso ya no tienes que preocuparte -no quería darle toda la importancia que el tema podía tener porque plantearse tener hijos era algo muy complicado y personal así que tampoco pensaba comerle el coco. Además dudaba que quisiera ser madre soltera y por tanto no necesitaba planteárselo hasta que encontrara a su pareja ideal para un paso tan importante. Por el contrario él sí había llegado a pensar en la posibilidad de la adopción pero fue algo que descartó rápidamente.

-Los niños están bien. Sigo echándoles de menos y aunque a veces espero que ellos también lo hagan otras intento ser menos egoísta. Supongo que pasarán página, son pequeños y se adaptan a estos cambios más fácilmente que nosotros, me alegra que ya se lleven bien con su madre -se ahorró añadir el "aunque ella a veces no parezca tenerlos muy en cuenta" porque sonaba demasiado mezquino y no le apetecía desviar ese buen momento por aquel terreno pero realmente lo pensaba -Algunos fines de semana se quedan aquí, no sé cuanto tiempo más voy a conseguir retenerles para que no se cuelen en la buhardilla, Connor tiene un peligro... -sonrió para si mismo durante un momento, después lo recogieron todo entre los dos dejándolo por el fregadero y finalmente se dirigieron a la afamada buhardilla.

James abrió la puerta previa con una llave, subieron las escaleras y entonces utilizó otra llave distinta. La mitad del sitio seguía estando lleno de trastos y muebles inservibles pero en la otra mitad había distribuidos un par de escritorios, algunos archivadores, sillas de diferentes estilos y material de escritorio. Además de eso lo que más destacaba era el mural de fotos, recortes y notas pegados por toda la pared, algunos de ellos con anotaciones o cordeles que los unían al estar relacionados de algún modo -Mis profesores siempre me ponían buena nota en plástica -comentó burlonamente mientras encendía algunas lámparas extras para poder tener una mejor iluminación de la zona, así podía leerse todo sin problemas -¿Hathor consiguió aclarar algo sobre esa espada? -tomó asiento en su silla reclinable favorita, estirando las piernas hasta apoyar los talones sobre el desgastado escritorio -Empieza a ser difícil tener un hilo del que seguir tirando, hay que admitir que lo tienen bastante bien montado -miró en dirección al mural pero sin moverse del sitio, ya lo conocía suficientemente de memoria -Quiero interrogar al cura del pueblo pero dudo que se deje y no quiero que le pongan un cuchillo en la cara a nadie más de mi familia -la idea de que los niños fueran salpicados con todo aquel asunto le aterraba y además le había hecho una promesa a Diane que pensaba cumplir, al menos temporalmente -Pero si conseguimos la llave maestra... ¿por dónde empezar en ese caso? -no estaba seguro de haberle explicado aquella parte pero lo comentó como si así fuera.  

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por Aubrey Miller el 8/7/2016, 3:22 pm

El momento que ella esperaba había llegado, subía las escaleras tras James y se desesperaba porque el paso era lento, ella ya hubiese corrido y estaría abriendo aquella puerta, pero en cuanto vio las llaves se emocionó porque aquello le parecía como un lugar prohibido, un lugar secreto al cual ella iba a entrar.

Nada más entrar sintió cierta decepción al ver tanto trasto por el medio pero en cuanto su mirada se dirigió al otro lado sus ojos se iluminaron y casi le pega un empujón a James para llegar hasta aquella "oficina de investigación".— ¡¡¡¡Es como en las películas!!!! No te veía yo a ti con esta maña para cosas así, por lo que me tendrás que enseñar tus notas para creérmelo.— Comenzó a mirar aquel tablón de arriba abajo, quería hacerlo tan de golpe y todo a la vez que acabó estresándose, dando un par de pasos hacia atrás para tener mejor visión del conjunto entero, mirando sin mirar ya que su mente estaba organizando  por dónde empezar con todo aquel asunto.

—No, Hathor comenzaba a sentirse culpable por engañarle y le dije que se olvidara del asunto. Nos tendremos que conformar con la foto de Diane. Supongo que más adelante podremos intentarlo de nuevo.— Se volvió para mirarle y se lo encontró demasiado cómodo en aquella silla, torció un poco el gesto pues ella también quería y miro un poco a su alrededor pero no había más sillas como aquella por lo que opto sentarse encima del escritorio estirando una de sus piernas sobre este y dejando la otra al aire, balanceándose.— De todas formas no creo que debas preocuparte por Ethan. No creo que forme parte del equipo, no sé qué tórrida historia escondéis los dos pero en el fondo no es tan malo, protege a Hathor y por lo que ella me ha contado parece que anda un poco rebelde, últimamente va metiendo las narices por donde no debe y está bastante contrariado con sus superiores.— Se encogió de hombros, pues ella no se iba a meter en el tema, ni volvería a nombrar al Guarda que no fuera para otra cosa del tablón, por necesidad.

Suspiró y siguió la mirada de James, la cual llevó la suya propia al tablón. —Hay demasiadas cosas en el aire.— Dijo mientras se bajaba de la mesa y andaba hacia el tablón, mirándolo de nuevo, buscando que huecos podía rellenar con lo que tenía ella aún por desvelar.

—James.— Le nombró en cuanto dijo lo del cura. —Nunca te retendré para que hagas algo pero lleva cuidado. Nadie quiere que tu familia sufra, ni que vuelva a suceder algo horrible, pero los que te rodean tampoco queremos que otro cuchillo caiga sobre ti. Debemos ser precavidos.— No le miró, hacía como que miraba distraídamente el tablón, no le gustaba cuando la cosa se ponía seria, pero en ocasiones era necesario y debía apaliar con ello.

—Todo llegará. No pienses en eso, el día que se tenga ya veremos por donde empezamos.— Se dio media vuelta y fue derecha a su mochila que estaba encima de la mesa y rebuscando en esta sacó una pequeña carpeta con varias fotografías y notas varias. —Voy a mancillar tu tablón.— Le avisó en cuanto cogió un par de chinchetas y comenzaba a mirar lo que tenía para organizarlo.

—Brooks encontró la espada en el bosque. Dice que al lado había una huella de herradura perfectamente conservada. No sé qué ocurrió en ese incendio en el bosque pero desde que ocurrió hasta que se encontró la empuñadura y la huella no pasó mucho tiempo. Cree que aquella figura y los objetos están relacionados, por no hablar de los murales de la biblioteca ¿Acaso el caballero en llamas es el mismo que aparece en esos cuadros? Suena fantasioso pero… Te vas a reír de mi lo sé.— Miró a James con cierto miedo y vergüenza, pues sonaba tan descabellado e irreal que se sentía idiota por decir aquello.

—Delorose hizo jornada de puertas abiertas. Fui y allí había otro chico, el muy insensato contó sin más que era afectado y sufría varias cosas extrañas, también debo hablarte de las afectaciones pero eso después, el caso que al lanzarle alguna que otra pregunta sobre el muro su respuesta fue extraña, era como si nos incitara a que lo saltáramos para ir a averiguar que se esconde tras ellos "acelerar el proceso", eso dijo ella.— Paró su relato para buscar en aquella carpeta la foto que hizo a lo que la mujer les dio.

—Nos dio un sobre con esto. Una fotografía de un viejo arco, en cuanto la vi pensé en aquel que tu me nombraste, justo donde aparecía ella algo desaliñada, pero tiene algo distinto, la inscripción esta entera.— Le pasó la foto para que lo viese, para ver si el lograba entender algo.

"If you follow the whispering wind,
behind the enchanted forest,
a blue tower rise up to protect,
the secret of Saint Lorene."


[Si tu sigues el viento susurrante,
detrás del bosque encantado,
un torre azul se yergue para proteger,
el secreto de Saint Lorene.]


—Ahora llega el momento en el que llamarás al manicomio y me encerraras, pero te suplicaré que no lo hagas.— Negó con la cabeza mientras se reía, hacerlo le quitó toda la presión que tenía y su gesto volvía a mostrarse alegre y relajado. —En El Señor de los Anillos, cuando tiene que abrir la puerta de Moira "Di amigo y entra". Creo que en ese arco hay que hacer algo parecido pero no sé con qué propósito. Lo sé, una locura pero junto a la foto nos dio una nota a mano que ponía esto…

"Say the magic words:
A golden deer,
across the arc.
Lorene rise up,
rise up to the sky."


[Di las palabras mágicas:
Un ciervo dorado,
a través del arco.
Lorene levántate,
levántate hasta el cielo.]



Mordía su labio inferior por puro nerviosismo, mientras sus ojos brillaban presos de la curiosidad y también del miedo de cómo podría tomarse aquello, ya que muchas veces su mente volaba tan alto que llegaba a perderse y ser la única que veía lógico todo pensamiento que pasaba por su mente, pero en aquel pueblo ¿Qué cosa podría tomarse como locura y cual como algo normal?

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por James Riverwood el 9/7/2016, 9:03 am

-Joder -masculló dando un pequeño respingo con el grito exagerado de Aubrey y es que a veces cuando se ponía de aquella manera era capaz de pillar desprevenido a cualquiera. A veces se preguntaba como debería ser tenerla al lado después de haber bebido café y se cansaba solo de imaginárselo -Uuhh... o sea que se está poniendo seria la cosa, ¿eh? Espero que me inviten a la boda -se burló inevitablemente pero lo importante era que respetaba que Hathor se quedara al margen de todo aquello después de haberse comprometido demasiado en serio con "el enemigo". James ya no confiaría plenamente en ella como lo hacía con Aubrey, era inevitable, pero sabía que era más importante su felicidad que todo aquel asunto espinoso -Sí, sí, seguro... -respondió con sarcasmo cuando la rubia intentó defender a Ethan, moviéndose un poco en el asiento mientras negaba con la cabeza -Fue el primero en detenerme y ponerme una de esas estúpidas faltas así que a menos que renuncie a ser Guarda no voy a creerme ni una mierda de ese tío, lo siento -se encogió de hombros pues solo era una forma de hablar, no lo sentía en absoluto. El único Guarda de todo el pueblo al que seguiría ciegamente era su propio vecino, los demás solo habían demostrado ser unos gilipollas engreídos que abusaban de su poder y no les dejaría pasar ni una.

-Princesa mía de mi corazón -exageró mucho solo porque estaba cansado de oír aquella advertencia, como si fuera su intención tirarse de cabeza encima de clavos ardiendo -De momento no voy a hacer nada durante una buena temporada, aunque eso me fastidie mucho, así que no te preocupes. Me obligáis a portarme bien, debería daros vergüenza... o al menos proponerme hobbies nuevos - arrugó la frente y se quedó mirándola esperando que le sorprendiera con algún tipo de "inspiración" repentina pero por lo que él sabía el mayor pasatiempo de Aubrey también era todo aquel asunto espinoso.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
-Si encontró esos objetos queda demostrado que ocurrió de verdad y que no fue ninguna especie de visión fantasmal ni nada así. Interesante -entrecerró un poco los ojos según la información se complicaba y se volvía más relevante -No tiene porque ser el mismo caballero pero sí su armadura o una imitación -la corrigió un poco y entonces bajó las piernas del escritorio para sacar su bloc de notas y empezar a anotar datos, prestándole atención con una actitud más concentrada que la anterior -¿Fuera del muro? He estado ahí y es peligroso de verdad - la idea no le entusiasmaba en exceso pero ya había imaginado que algo se ocultaba en aquel pantano y por eso mismo estaba tan bien protegido.

Escuchó la primera parte de esa especie de poema sin encontrar ninguna información que le supusiera una novedad -¿Me suplicarás...? -se aguantó la risa antes de volver a ponerse serio pero no tanto como antes y en cuanto la referencia de "El Señor de los Anillos" salió a relucir no pudo evitar dejar caer la cabeza mientras negaba con ella. Como ella misma había dicho era demasiado surrealista pero cosas más raras se habían visto en aquel pueblo y no la iba a acusar de chiflada por algo tan nimio -Entonces, si lo he entendido bien, por una parte tenemos la arriesgada opción de investigar más allá del muro*, pero sin un objetivo o dirección concreta a seguir mucho me temo que sería demasiado peligroso -arrugó su expresión momentáneamente, entonces se levantó con cierta pereza para acercarse a ella y tomar prestada aquella foto -Y la otra opción es intentar recitar estas palabras junto al arco pero puede que necesitemos un ciervo dorado para conseguirlo -sonrió burlonamente pero de repente frunció el ceño y enmudeció -No, esto no será necesario-  cambió drásticamente de opinión al caer en la cuenta de algo.

-Me parece que esto es lo que la propia Sophia hizo, fue ella la que invocó la Torre para que estuviéramos seguros dentro del pueblo y por eso la encontramos junto al arco aquel día -empezó a divagar pues no podía estar seguro de nada pero las piezas parecían encajar suficientemente bien como para tener algo de sentido -Quiero decir que Lorene quizá hace referencia a la propia Torre  y por eso dice que se levante hacia el cielo - volvió a mirar la foto una última vez antes de cedérsela a Aubrey para que la añadiera al tablón -Habrá que asegurarse de que se trata de eso así que de todos modos tendríamos que hacer esa excursión. Espero que se te dé bien recitar poesía porque yo soy tan penoso como aparento para esas cosas -se encogió de hombros y entonces comprobó la hora en su reloj -Todavía es pronto -movió las cejas para que se diera por aludida pero entonces se planteó si ir hasta el arco también suponía un riesgo y eso hizo que se lo replanteará mejor. Normalmente no era así pero había estado haciendo una serie de promesas que pretendía cumplir -Está dentro de los límites permitidos, ¿verdad? -tenía sus dudas, de aquello dependería el poder ir inmediatamente o tener que planearlo mejor.



*feel like a Stark

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por Aubrey Miller el 10/7/2016, 5:30 pm

No sé molestó por su opinión hacia Ethan, de hecho hasta sonrió de manera descarada imaginándose aquella situación, preguntándose si Hathor lo sabría y cuál sería el motivo de aquella detención, pues James no es que fuese un hombre que cumpliera la ley al pie de la letra. Quizá sí que le molestó un poco aquella alusión que hizo a tanta preocupación hacía su persona.

Las ideas iban y venían, al igual que las teorías. La rubia las memorizaba todas, luego las plasmaba sobre papel y por lo que veía James ya andaba recopilando toda información en aquel cuaderno, aún así todo seguía siendo demasiado complejo y por mucho que mirase aquel tablón seguía igual de perdida que al principio.

—¿Estás diciendo que la propia Sophia hizo que aquella torre emergiera de la nada recitado estas líneas?— Quedó bastante decepcionada ante aquella posibilidad. —Si eso es cierto ¿Qué tiene de bueno tener esto? Sería algo utilizado, tan sólo tendríamos que y quien hizo que esa torre se alzara. El porque es para protegernos pero ¿De qué? ¿De quién? — Se adelantaba demasiado a los hechos, en ocasiones ya creía que algo era así porque la probabilidad así lo decía, se aceleraba con todo y a pesar de saber retroceder y rectificar cuando veía que había errado, muchas veces aquello estresaba.

—Tengo una bonita voz, se me dará bien recitar poesía. Pero me temo que para llegar hasta el arco deberíamos sobrepasar un muro de más de tres metros, eso sin hablar de que no, no están dentro de los límites permitidos. Me duele más a mí que a ti, créeme.— Las dos opciones que le dio una de ellas ya fue descartada por él y la otra por ella, por lo que de nuevo se veían estancados sin poder avanzar.

—¿Qué pasa si no cruzamos el muro? Hathor me dijo que descubrió unas marcas en este, pero era de noche y no pudo verlas del todo bien, encima se vio interrumpida. Quizá eso no sea tan peligroso… Aún así necesito salir de aquí, al menos de esta habitación.— Se dirigió hacia la puerta y esperó a que él fuese apagando las luces.

Comenzó a bajar las escaleras y a mitad de estas se volvió y le miró. —¿Sabes James? Sé que puede resultar molesto e incluso cansino que la gente te advierta, te pida por favor que lleves cuidado o que no hagas tal o cual cosa. Puede frustrarte y cabrearte, lo entiendo. Pero procura no molestarte por ello, piensa que hay gente que no tiene eso, alguien que se preocupe por ellos.— El brillo en los ojos de Aubrey se apagó unos instantes, una sonrisa algo triste y melancólica era lo que destacaba en su rostro ahora mismo.  —Princeso mío de mi corazón, eres un tío afortunado. Procura no gruñir al próximo que se preocupe por ti.— Le dio un pequeño golpe en el brazo y siguió bajando hasta llegar al pequeño salón.

— ¿Te hace una visita al muro? O ver qué clase de entretenimientos ofrece el pueblo, aunque tú ya te los sabrás todos.— Se encogió de hombros y fue hasta el pequeño recibidor a recoger su abrigo. No sabía lo que él haría, pero al menos ella acabaría dando una vuelta por aquella barrera que rodeaba al pueblo, al fin y al cabo no tenía nada mejor que hacer.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por James Riverwood el 10/7/2016, 6:43 pm

-No lo sé, solo es una teoría pero no me suena descabellado. Quizá ella subió los muros y lo que quiere de nosotros es que nos encarguemos de bajarlos para descubrir lo que hay al otro lado. Te dijo que quería acelerar el proceso, ¿no? Aunque quizá sería demasiado drástico para alguien como ella pero vale la pena tenerlo en cuenta -apuntó la hipótesis en un post-it cercano a una fotografía de Sophia del tablón, uniéndolos con una flecha y copiando también los dos pedazos de poesía mientras escuchaba a Aubrey con sus propias dudas y preguntas retóricas -Ese es uno de los mayores misterios pero tiene gracia porque tal y como yo lo veo también tendríamos que protegernos de esos monjes chiflados y a ellos no hay muro que los frene -arrugó las cejas mientras se giraba para volver a la silla y cuando se dejó caer en ella resopló con frustración -¿Esa mierda de arco queda fuera de los límites del muro? Ni lo recordaba... -se frotó la frente, claramente molesto por la escasez de opciones que parecían reducirse en lugar de ampliarse a pesar de haber conseguido más información.

-Pero si acabas de llegar, ¿ya quieres marcharte? Que la semana pasada saqué el polvo y todo...
-bromeó a medias pero ya que ella estaba tan decidida no le quedó más remedio que acceder y levantar el trasero, apagando las lámparas y luces para seguirla escaleras abajo, cerrando tras de él con la respectiva llave hasta que por poco tropezó con ella -No puedes pedirme que no gruña o me enfurruñe, es como si le pides a un perro que no ladre o a ti que te quedes sentada en un sofá más de diez minutos seguidos -le sonrió mientras la seguía escaleras abajo y una vez al final de éstas cerró la segunda puerta -Espero que no hayas hecho hincapié en eso por ti misma, sabes que yo me preocupo y que me importas, estoy seguro de que Hathor también así que no se te ocurra pensar que estás sola porque entonces sí que me cabrearé -la señaló un momento, como si se trata de algún tipo de amenaza cuando en realidad era más bien lo contrario y después la besó en una ceja -Venga, no seas tonta -le frotó un brazo antes de apartarse haciendo rodar los ojos.

-Está bien, vamos, pero déjame recoger una linterna por si acaso -eso hizo, se aseguró de llevar pilas de repuesto y poco después se estaba calzando las botas y poniendo la chaqueta en el recibidor tal y como había hecho Aubrey -Después me gustaría ver como ha quedado tu casa después de la puesta a punto, no te importa, ¿verdad? -el día que la conoció aquello parecía apenas una madriguera pero se suponía que la había estado rehabilitando y después de lo dicho anteriormente se sentía en la obligación de asegurarse de que aquello fuera así -¿Sabes en qué parte exacta encontró esas inscripciones? -preguntó mientras se subía la cremallera de la chaqueta y metía las manos en los bolsillos. Hacía algo más de frío del que había calculado pero mientras se mantuvieran en movimiento podría soportarlo. Los cambios de temperatura en aquel pueblo ya eran algo tan habitual como respirar.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por Aubrey Miller el 11/7/2016, 6:04 pm

Se agobió un poco al pensar en los muros, en las inscripciones, en el arco, afectaciones, todo en general. Ver aquel enorme tablón con tantas pistas sueltas y a medio resolver le entusiasmaba pero a la par le decepcionaba un poco el no tener más, el no tener algo con una clara conclusión. Buscar más pistas era algo contrariado a lo que pensaba en aquel momento, pero no era lo mismo estar al aire libre pues entre cuatro paredes ya pasaba suficiente tiempo en su casa.

Todo atisbo de tristeza se borró ante las palabras de James. Lo cierto que siendo la mediana de tres hermanos y con aquel carácter y personalidad pocas veces recibía halagos o palabras cariñosas, toda su vida era un estate quieta o cállate, ella jamás reprocho aquello pues habían otras formas de mostrar cariño, aparte que a ella eso no le molestaba, tan solo le era extraño que alguien dijera algo así en voz alta.

Su sonrisa se ensanchó al ver que la acompañaría, vagar sola empezaba a resultarle aburrido y una excursión en compañía le entusiasmaba. —¿De verdad me acompañaras?— Aplaudió un par de veces, estiró sus brazos y cogió su cara, se inclinó y le pegó un sonoro beso en su mejilla, de aquellos ensordecedores que te dejaban un leve pitido. —¡¡Gracias!!— Se retiró, se abrocho el abrigo y salió de la casa con más ganas de las que se hubiese ido antes.

—¿Quieres ver mi casa? Qué vergüenza, está peor que la tuya y eso ya es decir.— Se carcajeó y tras meter sus manos en los bolsillos de su chaqueta le sacó la lengua. —No me importa, estas invitado de ir cuando gustes.— E inclinó la cabeza quedándole aquel gesto demasiado señorial.

—Pues más o menos, me dijo por donde entró, y que camino siguió, que cosas habían a su alrededor, el muro parecía dañado y fue por donde ella y Ethan escalaron. Pero sabiendo que allí ya están esas inscripciones, podríamos coger ese punto de referencia y alejarnos para mirar si encontramos algo nuevo, ver si es por varias partes del muro o solo en esa zona, también contamos con la ventaja de disponer de luz, Hathor fue de noche.— Pronto comenzaron a divisar la arboleda, Aubrey se equivocó un par de veces al señalar el camino pero no fue nada que no pudiese arreglarse, por lo que algo más tarde de lo que esperaban llegaron al lugar señalado. —Mira… Es posible que sea aquí…—La rubia se acercó y posó la mano sobre la piedra, estaba fría y aquello le estremeció.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por James Riverwood el 12/7/2016, 2:50 pm

Arrugó el ceño como el gruñón que era en cuanto le plantó aquel beso sonoro -¿Quién necesita abuela teniéndote a ti? -se burló, remarcando todavía más el gesto al pellizcarle de manera exagerada la mejilla.

Poco después ambos ya estaban recorriendo las calles de aquel pueblo que antaño fue tan encantador pero que en aquel momento resultaba ser un desconcierto detrás de otro -Nah, sabes que es imposible que esté peor que la mía, no hace falta que mientas por compromiso -se rió entre dientes pero asintió a la invitación. Podía tomárselo de manera muy literal si le convenía pero dudaba mucho que fuera a darse el caso. Tal vez si alguna vez pasaba cerca de casualidad se animaría a hacerle una visita, eso era lo único probable.

-No perdemos nada por mirar pero ambos sabemos muy bien quién es la experta en inscripciones y cosas de esas viejas -movió una mano como si aquello fuera una especie de locura pero solo era una broma, en verdad respetaba a Hathor por todos los conocimientos que poseía a pesar de ser sobre cosas muertas hace demasiado tiempo. En aquel lugar aquella información podía considerarse hasta privilegiada.

Una vez en el supuesto lugar observó las hendiduras de la roca arrugando bastante la frente y de vez en cuando también las cejas. Torcía la cabeza a un lado y a otro lentamente pero no conseguía entender el orden de aquellas cosas -No sé, yo no veo nada coherente aquí... pero quizá me falta, eh... Perspicacia -levantó ambas cejas dudando un poco que se tratara de eso y no porque se considerara especialmente listo, es que realmente aquello parecían líneas sin sentido que para más inri estaban interrumpidas por algún que otro graffiti de reciente creación -¿Casualidad o demasiado oportuno? -miró a su acompañante antes de hacer una foto con el móvil del detalle, por si acaso -Espera, creo que aquí hay algo -se agachó un poco para observar a través de un pequeño hueco. Entrecerró los ojos y se concentró, cuando Aubrey estaba en el mismo estado se limitó a darle un empujón repentino -¡BU! -empezó a reírse llevándose una mano al vientre mientras retrocedía y en aquel momento unas cuantas gotas empezaron a caer dejando su marca en el asfalto -¿En serio? -levantó la vista hacia las nubes al tiempo que la lluvia se intensificaba por momento -¿Qué decías de una invitación a tu casa? -le recordó mientras se encogía un poco en su propia chaqueta.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por Aubrey Miller el 12/7/2016, 5:37 pm

—En cuanto vuelva al pueblo le diremos a la experta que cumpla con el contrato.— Sonreía pero en el fondo echaba de menos a su compañera de batallas. Tendrían mucho de qué hablar cuando ella volviera, un viaje así seguro que da para hacer millones de cosas.

El muro siempre le impresionaba, se pasaba tanto tiempo mirando hacia arriba, admirando la altura que ostentaba que se olvidaba de mirar a donde su vista realmente alcanzaba. Observaba aquellas marcas, algunas señales y símbolos raros, otros que podían dar una forma conocida y a pesar de mirar una y otra vez no lograba sacarle una lógica. Se le escapa una risotada al escuchar a James. —Lo que te falta es inteligencia, imaginación, intuición…— Le miró de reojo con aquella sonrisa traviesa que hacía que se le marcase más los hoyuelos  en sus mejillas, propinándole un par de palmaditas en la espalda.

No era fácil encontrar aquellas marcas, aún menos con aquellas pintadas. —Demasiado oportuno. Pero no tendría sentido ¿Por qué las dejarían entonces a la vista de todos para luego taparlas?— Entonces el repentino interés del hombre por algo dejó sus preguntas a un lado y se acercó entusiasmada. Frunció el ceño al no ver nada relevante  cuando el susto llegó. Aubrey chilló y al retroceder con tanta prisa tropezó y cayó de culo. —¡Maldito seas James!— Dijo tirándole un puñado de hojas que había por el suelo mientras se reía.

—¿Mi casa? Te dejaré fuera mojándote por malo y me da igual si me pones cara de cachorrito porque… es una mierda, te dejaría entrar.— Se levantó y tras limpiarse el trasero y espolsarse las manos miró al cielo dejando caer las gotas sobre ella. —Será lo mejor, vayamos a mi casa y así cotilleas, que te tengo calado y te mueres de ganas por ver los cambios.— Tras guiñarle un ojo salió medio a la carrera, esperando que él la alcanzara.

Sacó las llaves y en cuanto las metió en la cerradura y las movió ya se escuchaba los pasos dentro de la casa. —Te aviso de que estoy cuidando de los perros de Ethan y de los gatos de Hathor. Lo sé, una locura, pero sorprendentemente se llevan bien. Bat es un cabronazo consentido pero por el resto bien. ¿Preparado?—  Abrió la puerta y Nemo fue con la cabeza gacha olisqueando los pies y moviendo el rabo, Pepper saltaba algo más alterado. — Quietos… Quietos…. ¿Quién quiere una golosina?— Era el truco que la rubia cogió para que ambos se sentaran esperando aquel trozo de a saber qué que vendían como "Golosinas para perros"

—Con Cerbero controlado ya podemos pasar.— Cogió su chubasquero rojo que estaba colgado en una de las perchas y lo puso abierto sobre el sillón de la entrada. —Pon aquí tu chaqueta. Yo iré… iré… iré a por una toallas.— Con el calzado puesto y toda empapada se fue corriendo a uno de los aseos y cerró la puerta tras ella.

Cuando se volvió y le vio con el pelo goteando, como el agua caía por su rostro, por un instante se quedó ensimismada, boba, tonta… Mil calificativos más  en los que no quería pensar porque aquello no debía de pasar. Se miró al espejo y negaba con la cabeza.

"Aubrey, él no, está prohibido."

"Es tu amigo y si te fijas en él será lo peor que hagas, siempre sale mal."


"Aubrey, no."

Suspiró fuertemente y tras negar repetidas veces se convenció de que solo había sido algo momentáneo, que fue un cruce de cables y que al salir todo habría pasado. En el baño se quitó la chaqueta que dejó tirada en un lado del suelo, luego se quitó el calzado y los calcetines y los dejó al otro lado.  Tras coger varias toallas salió en busca de James y vio el reguero de agua que dejó al salir corriendo.

Le lanzó la toalla a la cara nada más aparecer por el recibidor. —Toma, puedes dejar las botas a un lado.— Ella se secaba la cabeza con otra y le miraba, hasta que las miradas se cruzaron y ella se limitó a sonreír.

"Aubrey… Estas jodida."

Con su pequeño momento de descubrimiento, de algo que estaba allí pero de lo que no se percataba, Aubrey se tensó, pero sabía que aquello era lo peor que podía hacer por lo que tras taparse la cara y  secársela aprovechó para respirar profundamente y relajarse, ser normal. —Ya que estamos medio secos es hora de hacer el tour. Aún te falta por conocer a Nefer y Bat.— Le guió, y encontraron a los gatos en el salón, Aubrey se lanzó  a por Bat y el gato huía de ella. —Le acoso demasiado, no se fía de mi.— Dando al gato por perdido fue a encender la chimenea. —¿Te apetece tomar algo caliente? ¡Ah! También creo que podría ofrecerte ropa de mi hermano.— Le echó un vistazo, poniendo una mano en la barbilla como si estuviera tomando medidas a ojo, pero una parte de ella le miraba a él.

"Aubrey, por tu bien. No"

—Y todavía falta por ver toda la planta de arriba. ¿Sabes? Cuando desaparecí y vieron que no volvía, guardaron mis cosas y convirtieron mi habitación en una sala de lectura. Que insensibles.— Volvía a sonreír y le instó con la cabeza para que la siguiera.

"Tarde, ya es demasiado tarde."

Mascotas: [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo], [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo],  [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por James Riverwood el 13/7/2016, 12:08 pm

La suerte no iba a estar de su parte aquella tarde pero al menos el susto que le había pegado a Aubrey había valido la pena -De verdad que tienes un problema con el equilibrio -volvió a reírse pero con más suavidad que la primera vez y la ayudó a levantarse para después sacudirse algunas hojas que le había lanzado a modo de contraataque. Ese tipo de cosas no le molestaban, incluso le parecían graciosas aunque pudieran ser algo infantiles.

Cuando empezó la lluvia y Aubrey se hizo la remolona efectivamente James optó por poner cara de cachorrillo que pronto fue substituida por una sonrisa -¡Como me conoces! Y si me apuras hasta hago la prueba del algodón -bromeó mientras la seguía a paso apresurado hasta la casa.

No pudo fijarse demasiado en el jardín o la fachada porque no le apetecía seguir mojándose pero una vez dentro el cambio era más que considerable y por eso dejó escapar un silbido de sorpresa -No está nada mal, ¿eh? ¿A quién has obligado a ayudarte? -estuvo algo despistado observando a su alrededor hasta que el perro más enano regresó para olisquearle -¿Qué pasa, colega? Eres tan feo como tu dueño -se rió a su costa antes de recibir una toalla en toda la cara con la que se secó un poco, revolviéndose el pelo.

En ese instante observó a Aubrey y le pareció ver algo distinto en ella que no se atrevió a descifrar -Bien, gracias. Seguro que la tormenta tampoco dura demasiado -dejó las botas a un lado y se dio cuenta entonces de lo inoportuno que había sido elegir calcetines de Batman aquel día pero tratándose de Aubrey ese tipo de detalles ridículos daban igual -No sé si debería -la miró dubitativo cuando le habló de la ropa de su hermano, quizá no tanto por el ofrecimiento como por la forma en que parecía evaluarle sosteniéndole el mentón. Al principio le devolvió la mirada pero terminó apartándose, elevando la atención al techo sobre sus cabezas.

-Tampoco está tan mal que reutilizaran tu habitación para otra cosa mientras no tiraran todos tus cacharros, que seguro que no son pocos. ¿Has sabido algo sobre ellos? -preguntó en referencia a su familia, aprovechando el momento para frotarse nuevamente la cabeza con la toalla. Después la siguió para conseguir aquella ropa seca aunque seguía sintiéndose raro con la idea de usar la de su hermano por lo que pudiera suponer para ella. Por ejemplo él odiaría que Diane le prestara ropa de Mike a quién fuera, aunque por suerte ya se había llevado algunas de las pertenencias de su hermano a su propia casa porque consideraba tener el derecho suficiente para ello. Lo único que le faltaba era el piano pero terminaría consiguiéndolo tarde o temprano.  

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por Aubrey Miller el 13/7/2016, 4:41 pm

No se equivocaba, por su bien el no era lo correcto, en su mente aquella negación se repetía constantemente, pero en cuanto le miraba era como si toda esa concentración se disipara y notaba como el corazón se le aceleraba. Volvía la vista y de nuevo el "no" ocupaba su mente.

— Sólo te la ofrecía por comodidad, pero si no quieres no hay más que hablar. No me ofende el rechazo, quizás sí que fue algo raro ofrecerte algo así, perdona.— Pasó de largo de la habitación de Sad y fue derecha a la nueva biblioteca remolada.

— Esta era, pero le hice muchos cambios, ya que era mi cuarto que menos decorar la sale de lectura a mi gusto.— Se fue hasta el sofá y se sentó a lo indio, dejando que James se pasease por aquella habitación. Ella miraba al suelo sumida en sus propios pensamientos, ya andaba algo más tranquila pero no del todo, no como a ella le gustaría. La pregunta de su amigo le hace alzar la cabeza, dirigir su vista a él y sintiéndose extraña por aquella nueva sensación. —¿Sobre mis cacharros? Están en el desván.— La sonrisa volvía a invadir su rostro, mentalmente agradecía aquello, de nuevo mostrando algo de naturalidad.

—¿No sabes que mi hermana está aquí desde Diciembre? Pensé que te lo había dicho, lo cierto es que resultaba raro que no metieras las narices en aquel asunto.— Suspiró con pesadez, pues al final la cosa no era como ella esperaba respecto a sus hermanos, se sentía igual de sola e incluso más que cuando ellos no estaban.

—Anabelle llegó el 20 de Diciembre, con ella la cosa esta bien, es como si nada hubiese cambiado y la relación es buena, siempre fuimos muy unidas. Pero al ver que la cosa esta bien, que estoy aquí como que se distanció algo, no sé es extraño.— Se levantó y comenzó a mirar sus libros, acariciando el lomo de alguno que otro.

—De mi hermano no sé nada, le pregunté a Belle pero dice que le es imposible contactarle, que sólo lo consiguió una vez y le informó pero no hay rastro de él.— Acabó frente a la ventana, mirando como la lluvia chocaba contra el cristal. Apoyó la frente, lo cierto es que aquella chica que siempre sonreía ahora mismo no lo hacía. —Duele que los de tu propia sangre se comporten de esa manera tan fría.— Intentaba recordar la última vez que vio a su hermano y su rostro ya casi era un borrón. —En fin, siempre me quedara mi hermana. También os tengo a vosotros ¿no? Que cómo no lo diga te enfadarás.— Le señaló con el índice, bromeando con lo que llegó a decirle él cuando estaban en su casa.

Un trueno hace que la casa tiemble, las luces parpadeen y finalmente se apagan, seguidamente un relámpago ilumina de manera intermitente la estancia. Aubrey pega un respingo y soltó un estúpido gritito que le avergonzó nada más emitirlo. —Que susto, no me lo esperaba.— Comenzó a reírse de sí misma. —Genial, ahora a saber cuándo volverá la luz. — Escuchó a uno de los perros ladrar y lo recordó. —Abajo la chimenea está encendida, vamos, al menos tendremos algo de luz.— Tanteaba las paredes hasta que encontró las escaleras. —James, te nombro hombre oficial de la casa ¿Es sensato intentar encender los plomos con este tiempo?— Pregunta de novata e ignorante, pero lo cierto que aquel ambiente no era nada bueno para su situación emocional.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por James Riverwood el 14/7/2016, 11:46 am

¿Quedarse empapado era la mejor opción? Probablemente no pero de momento así se quedó mientras ascendían al piso superior y de ahí a una especie de pequeña biblioteca. Definitivamente Aubrey bromeaba con el aspecto de su casa porque todo el lugar estaba impoluto -Es... muy moderno -no se le ocurrió un mejor adjetivo y eso le llevó a reírse. Para él aquel tipo de decoración no resultaba acogedora pero sí ordenada, eso era indiscutible.

-¿Desde Diciembre? -se giró hacia ella extrañado cuando empezó a hablarle de sus hermanos y ahí fue cuando supo que no tenían el mismo grado de confianza el uno en el otro. No era una sensación agradable pero sí que se trataba de algo que ocurría a menudo así que intentó no darle muchas vueltas aunque le hubiera ofendido un poco.

-Bueno, llevabas desaparecida mucho tiempo y seguramente ya habían asumido que no volverías, tendrás que darles algo de tiempo. A mí también me costó amoldarme a la llegada de Diane porque tuve que cambiar la mitad de mi vida por ella otra vez pero seguro que acaba saliendo bien y vale la pena
-intentó animarla pero la verdad era que las cosas con Diane no habían vuelto a ser iguales y dudaba mucho que algún día lo fueran. Hacía tiempo que había perdido esa esperanza.

Cuando llegó el trueno repentino encogió un poco los hombros pero no se permitió mayor sobresalto que ese, tenía demasiada práctica en aparentar total control y calma en aquellas situaciones debido a los niños -No me digas que te da miedo, ¿eh? Porque si quieres puedes cogerte a mi brazo -bromeó mirando un momento por la ventana. Todavía era media tarde así que no estaban a oscuras del todo y eso facilitaba bastante las cosas.

-Será mejor que esperemos a que amaine, si salta muchas veces el automático podría freírte algún aparato. Con 15 minutos debería valer -empezó a bajar asegurándose de que le seguía de cerca e incluso se apoyaba en él si lo necesitaba. Cuando estuvieron junto a la chimenea encendida la situación pareció mejorar -¿No tendrás malvaviscos de esos? Conseguí que a mis sobrinos les gustaran un poco las tormentas gracias a eso. Menuda dieta nos estamos metiendo -se dio unas palmadas en el estómago y entonces se rió, dándose cuenta de lo reconfortante que resultaba el calor de aquellas llamas.

-Oye, lo he pensado mejor y quizá sí que acepto ese ofrecimiento de ropa seca -antes no lo había hecho pensando que su hermano estaría desaparecido o incluso muerto pero la perspectiva había cambiado mucho en pocos minutos -La verdad es que pensaba que te iban más otro tipo de casas -se permitió ser sincero,arrugando las cejas con extrañeza para después sonreirle hasta que notó algo por encima de los calcetines -Mira, se acuerda de mí -contuvo las ganas de gritar para no sobresaltar a Bat y se agachó para acariciarle las orejas pero entonces el gato no tardó en marcharse -Le salvé heroicamente de un árbol. Le firmé un autógrafo dedicado a Hathor y todo -lo último era solo una broma exagerada pero lo cierto es que fue una manera curiosa de conocerse.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por Aubrey Miller el 14/7/2016, 3:24 pm

Se le vino a la mente aquella típica escena de la chica asustadiza abrazándose al chico salvador. Siempre se había reído de ese tipo de cosas ya que las veía ridículas, pero en cambio una parte de ella si hubiese deseado ser más miedosa. Luego se paraba a pensarlo de manera detenida y pensaba que no, que así tal como era ella estaba bien. —No me dan miedo, es que tan solo me pilló por sorpresa. Qué si quieres presumir de músculo te toqueteo un poco….— Comenzó a reírse por no llorar, ya que aquel tipo de descaró era el que le hacía ser ella misma y que no se notase nada de lo que dentro de ella había cambiado.

Bajaron la escalera de manera lenta para evitar una caída aparatosa, de vez en cuando posaba su mano en la ancha espalda de James para evitar tropezarse con él, para situarlo. Una vez frente al fuego Aubrey comenzó a sentirse mejor, el calor siempre le animaba y este comenzaba a colorear sus mejillas. —Tengo una bolsa de nubes rosas ¿Te sirven? En mi vida he comido malvaviscos, los Miller no éramos gente de acampadas, lo cierto que nunca fui a una. En verano me la organizaré, mejor tiempo, cielo más despejado… Debe estar bien.— Sumida en su propio pensamiento comenzó a levantarse para ir en busca de las nubes, pero no llega a irse ya que James vuelve hablarle.

—Oh! Claro sin problema, espera que te busco algo.— Encendió la linterna de su teléfono y fue hasta el piso de arriba en busca del montón de ropa que había allí de Einar, pues en cuanto llegó cogió lo poco que le venía y se fue. Buscó ropa deportiva, alguna que podría estarle bien a James ya que él era más corpulento que su hermano, al menos ahora. Con lo que ya creía que estaría bien fue a su cuarto y se cambió ella, de nuevo sus leggins y aquel jersey enorme de lana rojo que tanto amaba. —Aquí tienes.— Dijo en cuanto apareció por el salón, dejando la ropa encima del reposabrazos del sofá.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Le sorprendió un poco aquella crítica pero no le molestó. —Oh James, no podía ser perfecta, en algo debía pecar y la elegancia en una casa es primordial.— Comenzó a reírse porque si allí reinaba el orden era por Anabelle no por ella. —Piensa que mi hermana también está metida en esto, pero al fin y al cabo sólo es una casa, con estar cómodas nos sobra, de hecho ni me molesté en buscar habitación para mí, ando ocupando la de mi hermano.— Se encogió de hombros, pues Aubrey sabía de sobra que no tenía un hogar, no todavía. Esperaba que con el tiempo aquella frialdad que mostraba aquella casa fuese cambiando.

Miró a Bat, luego a él y se percató de que seguía con la ropa mojada. —Toma, deberías cambiarte. Allí tienes el baño.— Se lo señaló, con el pensamiento aquel de la historia que le contó Hathor de cómo se conocieron, una algo extraña pero que al fin y al cabo le aportaron muchas cosas, tenía una mejor amiga, eso era ya un tesoro, más para Aubrey  que esas cosas las agradecía mucho.

Al ver que James se estaba tomando su tiempo Aubrey se tiró en el suelo boca abajo, mirando su teléfono y todas las fotos de las cosas que tenían de la investigación. Bat se acercaba a ella de manera sigilosa, metiendo la zarpa para coger un mechón de su pelo y metérselo en la boca, ella reía al ver al animal jugar.  Buscó al resto y los canes andaban durmiendo tras ella, a sus pies, cerca del calor del fuego y el gato egipcio se hizo dueño de aquel sillón de la esquina el mismo día que llegó.

Suspiró algo ya aburrida pensando que haría James tanto rato en el baño, pasaba fotos casi sin mirar hasta que llegó a lo que le dio Delorose y comenzó a recitarlo.



"If you follow the whispering wind,
behind the enchanted forest,
a blue tower rise up to protect,
the secret of Saint Lorene."


Se fue levantando del suelo, dramatizando un poco y siguió con lo que ella veía como la contraseña de una puerta oculta, alzando las manos, poniendo una voz a lo que ella pensaba como tenebrosa.

"Say the magic words:
A golden deer,
across the arc.
Lorene rise up,
rise up to the sky."


Empezó a dar vueltas sobre si misma, hasta pararse en un punto especificó y señalo a Nefer. —Y como sacrificio te ofreceré ese gato calvo que es muy feo y parece una rata.— Sentenció, quedando todo en silencio hasta que una carcajada irrumpía en la sala.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por The Insides el 15/7/2016, 2:28 pm


De recuerdos se construye una persona. ¿Qué sería alguien sin ellos? ¿Cuándo se pierden... a dónde van?

* * *

La dulce voz de la joven que sostenía los papeles que Sophia Delorose había entregado se animó a decir en voz alta aquellas misteriosas palabras. Eran lindas, tenían cierto encanto particular y un profundo enigma rondaban a su alrededor, ¿verdad?



Secreto oculto.


*Despierta cuando James la llame.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por James Riverwood el 15/7/2016, 3:15 pm

La miró poniendo pucheros después de saber que se quedaría sin su antojo particular -Nos apañaremos con las nubes pero mejor no meterlas en el fuego, seguro que explotan -exageró antes de arrugar la frente -¿Qué? Espera... ¿QUÉ? -reforzó el desconcierto moviendo la cabeza hacia ella -Cuando vuelva el buen tiempo ya te pondremos al día sobre lo que es ir de acampada -le dio unas palmaditas en la espalda y dejó la mano en uno de sus hombros -Dolor de espalda al dormir, cocina horrible, calor, bichos picándote por todos lados, ampollas en los pies... -inspiró aire antes de suspirar largamente -Lo estás deseando, ¿verdad? - emitió una risa animada y después aguardó a que regresara con esa ropa seca, aprovechando el momento para añadir algún tronco a la chimenea y avivar la llama un poco más, así no tendrían que estar pendientes más tardes y es que además no podía limitarse a quedarse quieto sin más -Graaacias -canturreó mientras recogía la ropa. Parecía lo suficientemente ancha como para irle y aunque no era del todo su estilo eso le traía sin cuidado en esas circunstancias.

Ladeó un poco la cabeza y la miró algo extrañado cuando hablaron de la casa pero volvió a reírse, en aquella ocasión con suavidad -¿Qué te hace pensar que estoy interesado en la perfección? Eso no va conmigo, solo hay que verme, por eso esta casa es... como si no encajara del todo contigo, ¿sabes? -la mención a su hermana explicaba muchas cosas aunque el hecho de que no tuviera habitación propia le extrañó -Mal, mal, mal -la señaló acusadoramente, después negó con el dedo -Tienes que tener tu espacio, un sitio en el que además de sentirte cómoda seas tú misma. En fin, estoy desvariando... ¡busca esas nubes! -se despidió levantando una mano pero solo para meterse en el cuarto de baño que le había indicado con la toalla y la ropa seca.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Al principio todo iba bien pero la cosa se complicó cuando intentó ponerse la camiseta. Iba más justa de lo esperado y en cuanto escuchó los primeros crujidos empezó a preocuparse - Oh-oh -se dijo a si mismo, teniendo que hacer malabarismos para conseguir sacarla de nuevo a través de sus hombros, la zona que no parecía dispuesta a encajar. Observó la prenda y torció el gesto al comprobar que efectivamente se había roto alguna costura. No le preocuparía demasiado si se tratara solo de Aubrey pero no tenía ni idea de como podría tomárselo su hermano y eso le provocó unos segundos de duda antes de decidirse a salir.

-Abbie, me temo que la camiseta no era...
-se quedó con la palabra en la boca al notar que parecía muy distraída, incluso demasiado. Entonces se acercó a ella, al principio con precaución -¿Abbie...? -al comprobar que seguía inmóvil y con los ojos entornados corrió los pocos metros que le separaban de ella, agarrándola fuerte de los brazos para poder sujetarla en caso de ser necesario -¡Aubrey, despierta! -la zarandeó con cierta brusquedad de la que no fue consciente debido a la preocupación y el miedo pero por suerte la chica empezó a reaccionar y él pudo suspirar de alivio -Joder, no vuelvas a hacer eso... Estoy harto de estas mierdas -estaba seguro de que no había sido culpa de su amiga, probablemente tenía algo que ver con su Afectación así que la llevó hasta la butaca más cercana para que tomara asiento -¿Estás bien? -seguía mirándola preocupado, apoyando las manos en sus propias rodillas para poder tener una altura visual similar a la suya.


off: la barba se la quitas con la imaginación xDDDD

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por Aubrey Miller el 15/7/2016, 6:24 pm

Por muy mal que se lo pintara ella seguiría con ganas de irse de acampada, es más, que le dijera todo aquello despertaba más su entusiasmo, y por mucho que él ironizara Aubrey no lo hacía en absoluto, ya que efectivamente lo estaba deseando y asintió de manera rápida su cabeza, afirmándole.

El tema de la casa era algo complicado para ella, pues no se sentía bien allí, como ya dijo, aquello no era su hogar y lo cierto que el estilo le daba igual, en cierto modo a ella le gustaba tan cuidado, pulcro y ordenado, pero seguía siendo todo tan vacío… A ella la decoración le importaba poco, lo importante eran las personas que habitaban dentro y le daban vida y diversos cambios a su alrededor.

Fue a coger las nubes rosas y las dejó al lado de la chimenea, pensaba detenidamente eso de tener su habitación propia, pero ya tenía su biblioteca. ¿Cambiaría la habitación de sus padres para crear allí su propio espacio? No se sentía demasiado segura de aquello, de hecho últimamente pensaba en buscarse un pequeño apartamento, vivir allí era una incertidumbre constante a la espera de que alguno de sus hermanos regresara.

Lo que por un momento pensó que era la risa de James, luego se percató de que no, allí no había nadie y de manera gradual todo su alrededor comenzó  a oscurecerse y al instante una luz la cegaba. Las carcajadas llegaban de aquel recuerdo, el olor de aquel jardín primaveral y alguien llamándole desde este, perdió la noción del tiempo y entro en un extraño trance.

La voz de James le hace volver en si. Parpadea varias veces, se deja llevar sin recuperar el control total de sus pensamientos. En cuanto James le da su espacio se mira las manos que posa sobre sus rodillas y se da cuenta de que no lleva aquel vestido. Se levanta de manera brusca y dibuja el contorno de su cuerpo bajo aquel jersey rojo, nota la lana y no la pedrería. —James, yo… no… no lo entiendo.— La confusión se plasmaba en el rostro de la rubia, era extraño pues más que un sueño parecía un recuerdo.

—Estaba en el día de mi boda, llevaba el vestido y estaba nuevo. Las campanas sonaban y los nervios me desbordaban, me movía de un lado a otro con dudas y… Alguien me arrastra, solo veo el sol frente a mi y este me cegaba de manera constante, pero me dejaba llevar ya que me sentía liberada, casi aliviada de no ir hasta el altar.—  Se echó las manos a la cabeza y comenzó a pasearse de un lado a otro del salón. —El arco James, me arrastraba hasta el arco y luego… La nada. ¿Son recuerdos? ¿Una ilusión?

Se abrazó a si misma, algo desolada. —Llevo una semana de mierda. Si no he sufrido una afectación por día me quedo corta ¿Por qué de repente se han presentado de manera tan seguida?  Y a cada cual peor, voces de niños unas veces riéndose, otras me llaman y me piden ayuda. Maceteros rotos frente a mí traídos de la nada, o pequeños tornados formándose sin más. Intento tener paciencia, intento afrontarlo y si al principio me divertía lo cierto que ahora mismo me está volviendo loca.— Alzó la vista y desde que salió de aquel trance se paró a mirarle.

Pasando por la sorpresa, camino al sofoco y luego a la tontuna, un bucle que se repetía mientras le miraba de manera algo descarada el torso descubierto del hombre. Se le olvidó las afectaciones, se le olvidó lo que había sufrido hace un momentos, se olvidó de todo pues él había acaparado toda su atención, en su mente no cabía nada mas ahora mismo que no fuera él. Percatándose de su propia discreción salió con lo primero que le vino a la mente. —Tienes… Tienes un montón de tatuajes, no me lo esperaba. También tienes más tetas que yo, eso es injusto.— Se daría guantazos de manera mental durante meses por aquel comentario.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

De la desesperación, sin más echó a reírse, hay quien lloraba para desahogarse pero ella reía, ya debía de ser la cosa muy grave para llegar hasta el punto de llorar. —¿Qué pasó con la ropa que te di?— Volvía a mirarle y lo cierto es que necesitaba que se cubriese o algo porque verle así la estremecía.

Se abrió de brazos y le insto a que fuese con ella con las manos. —Ven que te abrigue, lo último que me faltaba es que te resfriases por mi culpa.

"Muy bien Aubrey, que así no le verás ¿Pero estar pegada a él va ser mejor solución? Estas perdida."

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por James Riverwood el 16/7/2016, 8:28 am

No pudo evitar mover las cejas un momento ante aquella pequeña confesión. Era la primera vez que le decía que realmente no quería casarse el día de su boda pero supuso que aquel era un detalle menos en ese momento y procuró centrarse en lo demás -No estoy seguro. Creo que son recuerdos porque mi cuñada... digo, Diane, tuvo uno parecido respecto a ese arco sin embargo en el suyo estaba huyendo de alguien -se incorporó del todo al quedarse pensativo y atar nuevos cabos en su mente -En tu caso entrabas y en el suyo salía pero sea como sea creo que ese es el lugar en el que desaparece la gente. ¿Te has fijado en que la mayoría de reaparecidos lo hacen en ese bosque? Muchas coincidencias -nuevamente aquello era una simple hipótesis y comprobarlo sería complicado pero lo intentarían las veces que hiciera falta, a cabezotas no les ganaba nadie -Tendremos que ir allí y recitar esa poesía, a ver si de verdad es una contraseña en plan Alí Babá -sonrió de lado y entonces volvió a mirarla. Era raro oírla quejarse de algo pero de vez en cuando todos necesitaban desahogarse.

-Lo sé, yo también he visto cosas extrañas y espeluznantes que hacen que te plantees qué cojones le pasa a tu cabeza pero no puedes rendirte, ¿vale? Si necesitas desahogarte o hablar con alguien que sabe lo que es eso búscame. Te diría que me llames pero ya sabes como va aquí la cobertura -entorno los ojos con un suspiro pero el cambio de tema le hizo negar con la cabeza. Aubrey era única para conseguir que la seriedad pasara a segundo plano en apenas un parpadeo.

-¿No te lo esperabas? Pues me gustan bastante, como ya ves, aunque algunos son secretos -
estaba a punto de reírse pero terminó riéndose sonoramente -¿En serio? Entonces tendré que pedirle un sujetador a Diane, habría que ver qué cara se le queda... -se volvió a reír pero ni siquiera aquella broma conseguiría que se sintiera cohibido o avergonzado con su físico. No se consideraba perfecto, como le había dicho momentos antes, pero tampoco le importaba -Ah, pues... tengo una mala noticias. Creo que me he cargado la camiseta de tu hermano... ¡pero solo un poco! Se puede arreglar, me parece -le enseñó el par de descosidos colando un dedo por ellos -Ñigu, ñigu - lo acompañó de un ruido ridículo antes de dejarla con relativo cuidado encima de la mesa. Si hacía falta podía intentar coserlo él mismo pero era capaz de solucionarlo con un par de grapas, literalmente.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
-¿Abrigarme tú? Me juego lo que quieras a que ni siquiera puedes abarcarme - aun así correspondió con un abrazo de oso, apretujándola fuerte durante unos segundos para después aflojar la presión. Era uno de sus gestos favoritos, cuando venían de cualquiera a quien tuviera aprecio siempre le ayudaban a relajarse y quitarse un pequeño peso de encima pero además Aubrey olía mucho mejor que Tom -Qué mentirosilla eres... -le susurró aguantándose la risa antes de apartarse, despacio -Sí que tienes más tetas que yo, acabo de fijarme -volvió a reírse descaradamente, incluso triunfalmente. Generalmente no se fijaba en ese atributo de su amiga porque Abbie no era el tipo de chica que usara escotes o ropa apretada, y menos con aquel clima, pero su comentario le había llevado a comprobarlo por si mismo. Había sido un contacto bastante interesante, para qué negarlo.

-Y esa especie de recuerdo... ¿estabas haciendo algo especial cuando ocurrió o vino de repente? -preguntó mientras cogía su ropa colocándola cerca de la chimenea para que se secara lo antes posible -A mí no me importa quedarme así todo el día pero si no puedes soportar tanta sensualidad quizá una bata con corazoncitos o algo así me sirva -propuso con diversión ya que aquel comentario podía considerarse influencia directa de Tom.



Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por Aubrey Miller el 16/7/2016, 12:11 pm

Parecía que tenían respuestas ante muchas suposiciones, algunas pistas resueltas pero en todas y cada una de ellas les faltaba la confirmación. Iban dejándolo a un lado y añadiendo más cosas pero siempre era igual, eran como ser policías con montones de casos abiertos y por mucho que se investigue no lograr cerrar nada, era tan frustrante.

Se rió de James cuando comentó lo de Alí Babá, pues él se había reído cuando dijo lo del Señor de los amigos y una cosa no era muy distinta de la otra, incluso le hubiese señalado acusándolo si aquel asunto no hubiese quedado atrás para dar paso al tema de las afectaciones, al alivio de saber que podría contar con él para lo que fuese.

Si bien con Aubrey se podía contar para temas serios, ella siempre intentaba alejarlos una vez hablados, una vez con el desahogo hecho para acabar haciendo el tonto y si aquella vez no fue aposta, si fue de las veces que se avergonzó de ello, pues aquella voz en off seguía en un lado de su cabeza repitiéndole una y otra vez el nombre de James.

Volvía a mirar los tatuajes, pensando que significado podría tener cada uno de ellos, volvía su vista a los pectorales y volvía a avergonzarse por su minucioso estudio en el. Puso los ojos en blanco en cuanto hizo aquel ridículo ruido colando su dedo por aquel agujero. —La coseré, pero no hagas más el tonto o harás el agujero más grande, en ocasiones eres como un niño.— Habló la que no lo era y por ello se reía porque sabía que podía ser peor.

Si algo desprendía James era calidez, le gustaba abrazarle y tenerle cerca porque la reconfortaba, llenaba parte de aquel vacío que sentía constantemente, por cosas como esta se creía mala persona, se veía algo egoísta por querer tenerle cerca, pero era su amigo y los amigos ¿Se abrazan? Le preocupaba poder estar aprovechándose de él, eso le molestaba pues no era así de hecho jamás había tenido ningún pensamiento como aquel en la vida, se preocupaba demasiado en que él estuviese bien y que no saliese herido de ninguna de las acciones de la rubia. Nunca había tenido dudas por nada, nunca había pensado en las consecuencias y ahora aquel hombre estaba poniendo su mundo patas arriba, por hacerle pensar, por hacerle dudar.

Su gesto de duda se quedó reflejado en cuanto le dijo que era una mentirosa. ¿Mentir? Se preguntaba en qué y que eso pudiese hacerle enfadar. Aún con el comentario que sonrojaría hasta la tez más morena ella sintió alivio y comenzó a reírse, propinándole un pequeño golpe en su hombro. —¿En un abrazo te has fijado en el tamaño de mis tetas? ¿En serio? Joder, en descuidarme me desabrochas el sujetador en un chasquido. ¿Eso es una habilidad que se aprende o ya naces con ella y la vas desarrollando? Por eso apretabas… Pervertido.—  Entornó los ojos de manera acusatoria, fingiendo tranquilidad pero lo cierto es que por dentro aquella voz que la advertía ahora se reía de ella, y la rubia intentaba  controlar sus nervios, menos mal que su ya conocida inquietud ayudaba a ocultarlos.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Agradecía que el tema volviese a lo sucedido hace un instante pero le duró poco en cuanto el volvió hacer un comentario jocoso ante su falta de ropa, ella se limitaba a suspirar y a dejarse llevar. —Tengo mi bata de seda con estampado de leopardo pero paso de que me la rompas. Además, no es que me incomode, pero piensa que andas medio desnudo en la casa de una mujer que lleva como diez años, que ella recuerde claro, sin la visión de un torso o contacto alguno y la carne es débil.— Puso las palmas de sus manos hacía arriba, moviéndolas como si fuese una balanza, dándole lógica a su comentario. —Por lo que sí puedes soportar que te coma con la mirada adelante, pero si luego recibes algún bocado no quiero represalias.— Se encogió de hombros a modo de no tener más soluciones y tras mirarle unos segundos fijamente a los ojos comenzó a reírse. Lo cierto es que en aquellas palabras había más verdades que bromas pero esperaba jugar con la ventaja de que él la conocía y se lo tomara como tal.

—En serio, quédate como más cómodo te sientas, estás en tu casa.— Le dejó un momento a solas hasta ir a la cocina, cogió un par de palillos largos que usaban para hacer brochetas y un mechero. Cuando volvió le vio en el sofá sentado, antes de acercarse a él cogió la bolsa de nubes. — Abre las piernas y no me mires así que no pienso hacerte ninguna guarrada.— Le miró de manera acusatoria, pero en cuanto tuvo su hueco se sentó en él, apoyando su  cabeza en su hombro.

Abrió la bolsa de nubes, pincho un par en uno de los palillos y tras quemarlas con el mechero se las ofreció, comenzó hacer lo mismo con las que sería para ella. —Mmm, estaba recitando el poema, haciendo gestos y todo como si fuese Sailor Moon. Luego ofrecía a Nefer en sacrificio a los dioses y llegó. Lo extraño es que tu antes lo leíste pero no ocurrió nada ¿O tan solo leíste una parte? ¿Es probable que si lo lees entero te ocurra como a mi? Es extraño pero ese arco esconde algo, parece ser importante. — Comenzó a comerse aquella golosina quemada, pensando en silencio que era lo que ocurría en el pueblo, si aquello también pasaba en el resto del mundo o era cosa de zonas específicas.

—Oye James, tú llevas ya años viviendo aquí ¿cierto? ¿No tienes idea de cuando comenzó todo esto? Por qué las noticias en los periódicos  sobre los primeros casos datan de finales de 2014 pero yo desaparecí en 2005, son demasiados años de diferencia ¿Es posible que esto lleve planeándose desde entonces? Cómo si alguien lo hubiese preparado y ahora nosotros seamos los conejillos de indias, como una especie de experimento a como sobrellevan los humanos cierto tipo de cosas o situaciones. ¿Suena muy rebuscado?— Suspiró y por un momento quedo callada, inmóvil, queriendo dejar su mente en blanco y disfrutar del calor del fuego, del contacto de James, poder apreciar aquel momento.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por James Riverwood el 16/7/2016, 7:46 pm

Cuando le acusó de ser infantil no se ofendió lo más mínimo porque el contexto y la forma en la que Aubrey decía esas cosas conseguían que siempre sonara a broma o detalles de poca importancia -Y esa es una de las muchas virtudes que te gustan de mí, no te molestes en negarlo, lo sé -deslizó una mano por su cabello para hacerse el guaperas irresistible típico de las películas aunque probablemente no le salió muy bien pero no le importaba porque de reírse iba la cosa.

-Es una habilidad genética, cuando Connor crezca será el mejor comprobador de tetas del mundo, ya verás tú qué peligro... Pero no se lo digas a su madre que seguro que se escandaliza
-ya tenía comprobado que Diane era del tipo de mujer a punto de sufrir un paro cardíaco por el más mínimo sobresalto y no le apetecía verla entrar en cólera por una broma como aquella.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
-¿Estampado de leopardo?, ¿en serio? -la miró sin apenas poder dar crédito, eso tampoco le pegaba, y después de cruzarse de brazos volvió a reírse -¿Tu carne en concreto es débil? Me cuesta ceerlo, si eres como un angelito... -le sonrió antes de empezar a frotarse la barbilla y la boca, como si se estuviera planteando seriamente lo que acababa de decirle, y casi era así -De morder nada pero si me comes a besos no creo que pueda oponer resistencia -le guiñó un ojo y en cuanto la chica desapareció de escena se repantigó cómodamente en el sofá, observando a los animales plácidamente adormilados y contagiándose de su tranquilidad durante los pocos segundos que Abbie tardó en llegar -¿Qué? -la miró como si acabara de hablarle en otro idioma por lo que ella tuvo que insistir antes de que abriera las piernas con ciertas reticencias -Vale, vale... y luego el pervertido soy yo, ¿no? - le recordó, soplándole en el cogote precisamente para molestarla mientras preparaba esas nubes. Una vez se las cedió se quedó más conforme y tranquilo.

Escuchó la explicación de Aubrey como si fuera lo más normal del mundo a pesar de no entender a qué se refería con eso de "sailor no-sé-qué" -Y seguro que también bailaste en bolas alrededor de un pentágono mientras yo me peleaba con esa camiseta. Menudo pringado estoy hecho -se quedó masticando unos segundos pero terminó encogiéndose de hombros -Creo que ese arco es feminista. La vez que Diane tuvo el recuerdo intenté ir hasta allí para ver si surtía efecto y nada, ahora ha pasado lo mismo- como no tenía ganas de seguir dándole vueltas al asunto no se lo tomó nada en serio. Ya había formulado suficientes hipótesis por una tarde.

-Para mí ninguna teoría suena disparatada. Creo que eres una de las que desapareció antes, por aquel entonces no era tan habitual así que si se trata de algún tipo de experimento producido por el hombre debiste formar parte de la primera fase de pruebas pero luego empezó el plan de verdad. La cuestión es, ¿podría una persona crear esas cosas que hemos visto a veces? No me refiero a las visiones, eso puede deberse a que nos han machacado el cerebro, si no a lo que hay más allá del muro, las sombras que ha visto todo el pueblo, el líquido ese parecido al alquitrán líquido... No sé, a veces creo que si se trata de un experimento alguien se ha puesto a jugar con fuerzas que no debía y se le han descontrolado pero pensarlo acojona bastante -por eso mismo era una de las teorías que procuraba descartar más deprisa pero desgraciadamente era la única que justificaba, en apariencia, todos esos efectos paranormales que no paraban de multiplicarse por el pueblo.

 -¿Y si dejamos de hablar de eso durante un rato? -propuso entonces, metiendo la mano en la bolsa de nubes para llevarse otra a la boca pero la verdad era que estaba tan empalagoso que tampoco le apetecían más -¿Como te va con lo de buscar empleo? -considerando que no se había enterado de la aparición de sus hermanos no descartaba que ya hubiera encontrado algo y eso le interesaba bastante, sobretodo porque se alegraría por ella.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por Aubrey Miller el 16/7/2016, 10:47 pm

Quiso echarse las manos a la cabeza cuando comentó tal barbaridad de su sobrino, se reía por lo curioso del asunto. Ella perdiendo el culo por él y allí los dos hablando de tetas, ver para creer. Viendo ya como aquel asunto se le había ido de las manos continúo con las burradas, su bata de seda en verdad era blanca, de algodón y con caras de un bulldog francés por todas partes, las ganas de morderle no se las quitaba nadie y creedle si se tuvo que tragar un grito de pura sorpresa mezclada con emoción cuando le dijo aquello de comérselo a besos.

"Juegas con fuego y te quemas. ¿Le vas a soltar que con ese guiño perdiste las bragas? No, mejor huir a la cocina. Chica lista"

El razonamiento de Aubrey se perdió hace rato, cierto descaro se adueñó de ella y aún así seguía sin ser tomada en serio, cosa que volvía a agradecer una y otra vez, incluso no llegaba a explicarse como él cedía a sus peticiones, quizá porque llegaba a ser peor que ella o por aquella confianza cogida en poco tiempo, porque si en alguien podía confiar de manera ciega era en él y en su amiga. —Sí, el pervertido eres tú y todo lo malo se pega, me perviertes ¿Yo antes no era así?— Lo era, pero siempre de manera selecta pues no es que fuese con aquel tipo de indirectas disfrazadas en "bromas" con el primero que pillaba, nunca fue de esas y no iba a empezar a serlo ahora.

Tras teorizar y arreglar el pueblo a su manera James optó por una conversación más trivial, quizás más personal. Suponía que también debían darse un respiro ante tanto misterio y poder relajarse. —¿Trabajar? ¿Pudiendo vivir del cuento y del dinero de la familia? Por favor, trabajar dice.— Una sonrisilla comenzaba a aflorar en el rostro de la rubia. —Mis opciones son la tienda de discos, la floristería o ya el proyecto ambicioso. Hay una tienda de antigüedades y objetos de segunda mano en Little Sakura. El dueño se fue y está allí a esperas de que alguien se haga cargo de ella y lo cierto que toda esa clase de objetos me apasionan, pero el coste inicial es alto y tengo miedo de que no salga bien y pierda esos ahorros.— Suspiró algo contrariada con aquel asunto, pues llevaba tiempo dándole vueltas.

Se incorporó y se movió un poco para dejar de darle la espalda a James. Había subido sus piernas al reposabrazos y ahora estaba de lado, apoyando su brazo sobre su hombro y dejando caer su cabeza en el. Desde aquella perspectiva se veía aquella cicatriz ya cerrada, esa herida curada que estuvo tentada a acariciar, pero se retuvo, al igual que el reto propuesto de comérselo a besos, ganas no le faltaban pero contuvo todo aquellos impulsos soltando un suspiro de frustración.

Volvió a moverse algo inquita y se volvía a incorporar pero seguía con aquel brazo apoyado en hombro ajeno. —Creo que lo que voy a decir es algo feo pero… quiero esa tienda, quiero vivir por mi misma y muero por salir de esta casa. La tenía idealizada, la familia feliz, pensaba que al volver si mi familia volvía podría recuperar aquello y lo cierto es que me decepcioné. Esto no es un hogar, no es lo que esperaba.— Se rascó la nuca y miraba a su amigo con ciertas dudas. — Me emociono solo con la idea, una tienda con objetos increíbles, una casa en la que no me  sienta insignificante y tendré un Dálmata que me recibirá nada más llegar y no como aquí, que exceptuando esta semana siempre que llego solo recibo como respuesta a mi propio eco. Luego me paro a pensar y creo que sería egoísta pues es algo que haría para mi sin pensar en mis hermanos. ¿Está mal eso? — Pocas veces había vivido para ella, por eso en aquel recuerdo se sentía liberada al no acudir al altar y quizá por eso ahora deseaba escapar de la misma manera de aquella casa.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por James Riverwood el 17/7/2016, 7:07 am

¿Del dinero de la familia? James dudaba bastante que nadasen en tanta abundancia como para mantenerla como si nada y por lo que le había explicado antes de la frialdad con la que sus hermanos la trataban dudaba que realmente se sintiera cómoda con la idea de ser una mantenida -Esto es un pueblo pequeño, hay mucha gente mayor y a ellos les gustan las cosas viejas como ellos -quizá sonaba un poco cruel por ser demasiado directo pero era lo que opinaba de verdad.

La miró algo confuso cuando volvió a moverse hasta quedarse de lado. Empezaba a ser una posición demasiado rara, consideraba tener la mente abierta y aun así no catalogaría aquello como algo normal en una amiga. Al menos las veces que se había puesto así con otra chica no era precisamente para limitarse a hablar, a menos que hubiera una relación de otro tipo de por medio -Créeme, no eres la única que ha pasado por ese proceso -idealizar a algo o alguien y después llevarse una hostia de realidad era habitual para cualquiera -El problema real es, ¿de dónde vas a sacar todo el dinero para el pago inicial?, ¿conoces suficiente gente como para que te hagamos préstamos? -él estaba dispuesto a colaborar pero tampoco podía permitirse una cifra muy alta porque desde que tenía que pagar un alquiler y había cambiado de empleo llegar a final de semana se había convertido en una carrera de obstáculos, en ocasiones más complicada que otras.

-¿Un dálmata? -se rió, algo desconcertado por ese agregado pero enseguida negó con la cabeza -De vez en cuando hay que pensar en uno mismo. Serías egoísta si lo hicieras todo el tiempo pero no hay nada de malo en intentar ser feliz, te lo mereces. De hecho puedes acabar hundida en la mierda más profunda si tardas demasiado en darte cuenta -le advirtió lo último con un movimiento de cejas, entonces estiró los brazos hacia arriba con un resoplido y terminó extendiéndolos por el respaldo del sofá -¿Me vas a explicar a qué viene está pose tan...? -lo dejó en el aire porque el único adjetivo que se le ocurría era "acaramelada" y no le apetecía nada usarlo. Si fuera cualquier otra chica ya habría interpretado sus intenciones y hubiera reaccionado al respecto atacando o apartándola pero con Abbie era más complicado. Eran amigos y ella no hacía ese tipo de cosas, o al menos eso creía, estaba bastante seguro -¿Quieres que nos enrollemos? -preguntó son sorna, tirando del amplio cuello del jersey de Abbie para asomarse y ver lo que había dentro. Lo sabía de sobra pero nunca había que desperdiciar la oportunidad de ver tetas, era una especie de deber sagrado para cualquier tío hetero.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por Aubrey Miller el 17/7/2016, 8:11 am

El sonido de la carcajada de Aubrey volvía a llenar aquel salón. Lejos de tomarse a mal que la llamase vieja le hizo gracia su comentario. Veía interesante el poder darle vida a algo viejo que algunos creían ya inútil, era como estar rodeada de segundas oportunidades.

— Tenemos ahorros, tengo todo lo de la universidad, a esa que no pude ir y creo que el proyecto podría ser interesante. No quiero ni necesito préstamos, gracias por el ofrecimiento. Además que son el tipo de cosas que uno quiere conseguir por uno mismo. Creo que el dinero inicial no sería problema, el problema real sería mantenerse.—  Suspiraba y soltaba sus dudas, sus sentimientos y manera de pensar al respecto, no creía que James pudiese tomar aquella pose seria y darle aquel tipo de consejos, pero allí estaba y aquello hacía que se colgase más por él. Aún se preguntaba como en un maldito instante la visión hacía a él había podido cambiar, todo era porque aquello llevaba formándose por dentro desde hace días y la inocente ingenuidad de Aubrey lo ocultaba hasta que no podía más y todo salía desbordándose.

— Ser feliz, suena bien.—  Tras aquello se hizo el silencio, uno que duró menos de lo que ella hubiese deseado. El cambio de postura de James le hizo apartar la mano de su hombro y perder aquel apoyo. Si algo le caracterizaba era aquella manera de decir las cosas, tal como eran, tal como se las preguntaba, sin tapujos.

Aubrey se miró, vio como estaba sentada entre las piernas de este, y si se dejará caer, lo haría contra su pecho. Si que era una pose bastante rara, que ella misma había cogido por inercia, cargada de intenciones que habían sido certeramente mal interpretadas. Tampoco puso mucha resistencia para que viese lo que había debajo de su jersey, pero a la vez aquel gesto la confundió ¿Aquella pregunta era sincera? El tono no lo parecía pero su acción…

Se mordió el labio inferior y por un momento hizo como si se lo pensara, se acercó a él pero no a sus labios, fue a su oído. —¿De verdad creías que mentía cuando dije que iba a morderte?—  Le susurró, pero aquello acabó con un beso en la mejilla. —No fue algo premeditado, más bien algo inconsciente.— Le dijo Aubrey volviendo a separarse cogiendo la postura inicial y apoyándose en las rodillas de James para levantarse.

Se dirigió hacia la chimenea y por un instante miro el fuego, riéndose de su propio pensamiento de hace nada, ya no se había quemado, más bien era ya cenizas. — Claro que quiero que nos enrollemos. ¿Quién no lo querría? Eres imperfectamente perfecto. Me atraes y todavía no me explico como he tardado tanto tiempo en no darme cuenta de ello, creo que elegí un mal día.— Cogió el jersey que había estado secándose al fuego y se lo lanzó.

— No me agradezcas el momento incómodo de la noche, entenderé si decides…— Pegó un salto y se quejó, se inclinó cuando notó a Bat trepar por una de sus piernas mientras clavaba sus garras. Ante aquella situación tan solo pudo sentirse inútil, avergonzada, también agradecía al gato por su importunísimo. Mientras en su interior rezaba para que aquella amistad no se rompiera por aquella confesión, en verdad aquello era lo que más miedo le daba.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
A pesar de todo lo dicho, Aubrey se inclinó con una sonrisa apartando a Bat de su pierna, al incorporarse echó un mechón de su pelo hacía atrás, humedecía sus labios y tras abrazarse a ella llevó una mano hasta ellos, pensando en la posibilidad de joder una buena relación. No podía estarse quieta, tampoco lograba ocultar por mucho tiempo sus sentimientos, sus pensamientos, era trasparente y por ello siempre se mostraba tal y como era, ya las consecuencias llegarían y se afrontarían. Eso sí, siempre con una sonrisa en la cara.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje Re: El club de los imposibles

|

 por James Riverwood el 17/7/2016, 10:22 am

-Si tienes el dinero inicial no necesitas nada más que el valor necesario para lanzarte. Te ayudaremos para que salga bien, yo creo que tienes bastantes posibilidades -pero para que un negocio así funcionara la primera que tenía que creérselo era ella misma así que probablemente se pasaría unos días madurando y sospesando la idea como era debido, o al menos eso esperaba James.

Miró menos rato de lo que quizá ella misma habría imaginado dentro del jersey ajeno pero la verdad era que esperaba haber sido apartado o regañado por aquel gesto fuera de lugar. La miró entre confuso y aturdido cuando le susurró aquello, dejando claro de aquella manera que evidentemente se lo había tomado todo como parte de una broma. Era lo mejor con ella, poder reírse con todo, incluso aunque hablaran de cosas serias, secuestros o fantasmas.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Cuando se levantó la miró todavía dubitativo, hasta que llegó aquella especie de confesión que podría haber esperado de casi cualquier mujer menos ella. Al final resultaba que el ingenuo había sido él por verla como alguien más interesada en los sentimientos que en la atracción -¿Imperfectamente perfecto? Alucinante -no pudo evitar una risa entre dientes, sorprendido e incrédulo, mientras el jersey aterrizaba por su cabeza. Todavía estaba un poco húmedo pero se lo pudo poner sin demasiados problemas mientras Bat hacía de las suyas por las piernas de la avergonzada Aubrey.

-Oh, venga, no te pongas así, no ha sido para tanto. Si me hubieras pedido que me pudriese en el infierno sí que tendría que ofenderme. Un poco -le sonrió y se levantó del sofá para acercarse hasta ella pero sin ningún tipo de intención rara, solo se inclinó un poco para besarla en la cabeza -Te quiero, Abbie, ¿vale? Te quiero demasiado como para enrollarme contigo como si fueras otra cualquiera. No lo eres -la sujetó de los hombros mientras emitía un suspiro, entonces le dio unas palmaditas -Seguimos siendo amigos, esto no cambia nada. Como dijo un antiguo sabio "la carne es débil" -le recordó sus propias palabras con una sonrisa cómplice para intentar que dejara de tomarse el asunto tan en serio y finalmente empezó a calzarse las botas junto a la chimenea -Me voy a ir pero no porque me hayas molestado -en realidad lo hacía sobretodo por ella, estaba seguro de que se sentía avergonzada por lo que acababa de pasar y le vendría bien tener su propio espacio durante el resto de la tarde -¿Quedamos el viernes para comprobar lo del arco y la poesía? -propuso cuando ya estuvo listo y recogía la chaqueta de encima del impermeable.

Volver arriba Ir abajo